Archivo

Perdidos en la noche...

Un mar de fragmentos se come a la meseta central. Desde el volcán Barva hasta el Irazú, la vista del mirador Tiquicia nunca fue más clara: la unidad nacional es sólo un reguero de guijarros luminosos

EscucharEscuchar

SOLO DE CAMINO NOS dimos cuenta de que se hacía de noche. Quedaba algo de luz antes de comenzar a subir, pero se nos hizo tarde pues las montañas se perdían en recovecos interminables que subían cada vez más. A cierta hora del día, cuando la claridad es más incierta que las sombras, hasta Escazú puede parecer un lugar absolutamente desconocido.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.