
La música latina no nació con la Vida loca, de Ricky Martin, como parecen pensar algunos en Estados Unidos, pero el boricua fue sin duda el detonante del nuevo pop latino, un fenómeno que ha empezado abrir el apetito del público por otros géneros.
Tras el primer boom en 1999, la música latina siguió arrasando durante el 2000, un año coronado por el aumento de las ventas y una histórica cosecha de premios para las estrellas hispanas.
"Continúa explotando y continuará explotando aún más en el 2001, porque ya están alineándose proyectos de artistas latinos que son reconocidos en el resto del continente y en Europa, pero que aquí solo han comenzado a destacar, como Shakira", dice Marcela Cuenze, de la empresa de relaciones públicas Baron, que representa a la cantante colombiana.
Durante décadas, artistas como Ritchie Valens, Tito Puente, Celia Cruz, Rubén Blades, Carlos Santana y Gloria Estefan gozaron de momentos de gran popularidad, pero la coincidencia de tantos latinos en los primeros lugares de las listas de éxitos de este país no tiene precedentes.
Notas lejanas
"La música latina está presente desde hace tiempo en el mercado anglosajón, pero nunca había estado en una vidriera como esta", agrega Cuenze.
Junto a Ricky Martin, los demás "embajadores" de este movimiento son Enrique Iglesias, Jennifer López y Christina Aguilera, según Mauricio Abaroa, vicepresidente de la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación (LARAS), con sede en Miami, la capital estadounidense de la música latina.
Fundada hace tres años, LARAS hizo historia en setiembre al organizar la edición inaugural de los Grammy Latinos, nacidos del deseo de dar a conocer al ávido público estadounidense la riqueza y la diversidad de la música en castellano y en portugués.
La ceremonia, con todas las actuaciones en español, fue retransmitida en directo por una de las cuatro grandes de la televisión en inglés en horario de máxima audiencia, algo inimaginable hace apenas unos años y que demuestra la importancia creciente de ese mercado.
Pop es la llave
"La música latina ya tiene donde exponerse de una manera más formal", explica Abaroa. "Este programa de televisión mostrará año a año lo mejor de nuestra música y permitirá que el pop abra las puertas a los otros géneros regionales".
Entre 1997 y 1999, las ventas de música latina en Estados Unidos crecieron cerca de un 30 por ciento, de $490,6 a $626,7 millones (de ¢156.010 millones a ¢199.290), y en el primer semestre del 2000 se registró un nuevo aumento del 11 por ciento respecto al mismo período del año anterior, según la Asociación de la industria de la grabación de Estados Unidos (RIAA, por sus siglas en inglés).
Las cifras contemplan únicamente los álbumes donde al menos el 51 porciento de sus temas son en español, por lo que ni siquiera cuentan éxitos como Ricky Martin , On the Six, de Jennifer López o Supernatural , de Santana.
Este último disco le valió en febrero al veterano guitarrista mexicano un apoteósico triunfo en los Grammy tradicionales, donde por primera vez hubo 17 candidatos latinos en los apartados principales.
La de los huevos de oro
"La industria musical vio en lo latino una posibilidad de amplificar las ventas", señala Abaroa. "En todos los sellos discográficos se convirtió en una prioridad el manejo del elemento latino", agrega.
El motivo principal de ese interés, y de las millonarias inversiones asociadas, hay que buscarlo en el rostro cambiante de Estados Unidos, donde actualmente hay 32 millones de latinos, casi la mitad menores de 25 años que constituyen el segmento que más música consume.
Junto a su poder demógrafico, los latinos disponen de un creciente poder adquisitivo y algunas proyecciones anticipan que este año se gastarán alrededor de $400.000 millones (¢127 billones).
Pese a las numerosas estrellas latinas que también interpretan sus números en la lengua de Shakespeare como Martin, Iglesias y Marc Anthony y a las que pronto se sumarán Shakira y Chayanne, hay otras tantas de habla inglesa que intentan capitalizar sus raíces en el mercado en español: Christina Aguilera, Jaci Velásquez y Jennifer López.
Los otros géneros
Ahora que el público y la industria están familiarizados con el pop latino, la esperanza es que empiecen a interesarse en otros géneros, como el todavía marginal rock en español.
"Es un género vibrante con un corazón que late muy fuerte en todo el continente, con excepción de Estados Unidos", dice Marcela Cuenze. "Pero el pop y toda esta explosión están abriendo las mentes a toda esta cultura".