
México. EFE. Alrededor de tres mil personas desfilaron el domingo ante la tumba del actor y cantante mexicano Pedro Infante (1917-1957) en el Panteón Jardín de Ciudad de México, el día en que se conmemora el 50 aniversario de su muerte.
Pedro Infante falleció en un accidente aéreo el 15 de abril de 1957 y, desde entonces fieles fanáticos y familiares lo recuerdan cada año con música y con una ceremonia religiosa al pie del mausoleo en el que descansan sus restos.
Desde primeras horas, sus seguidores y parientes llegaron al Panteón Jardín para llevarle flores y sobre todo interpretar las canciones que hicieron popular al llamado Ídolo de México , natural del estado occidental de Sinaloa.
Cargando fotografías de la estrella o ataviados como algunos de sus personajes, sobre todo como Pepe el toro , centenares de mexicanos caminaron entre empujones hasta llegar a la tumba, la más visitada del cementerio. Ahí se llevó a cabo una misa en su honor, igual que en la Catedral Metropolitana, donde el cardenal mexicano, Norberto Rivera, elevó sus oraciones a la memoria de Infante, por el que pidió descanso eterno.
A esta ceremonia, que terminó con un sonoro aplauso para la leyenda cinematográfica, le siguió otra misa conmemorativa en la Basílica de Guadalupe.
Gran herencia. Los anfitriones del homenaje, Lupita, Pedro e Irma, hijos del reconocido cantante, se mostraron orgullosos de que su padre siga siendo tan amado por el pueblo como el día en que murió. “Nunca habrá otro Pedro Infante, él fue único, su imagen no está condenada a desaparecer, por el contrario, y estos 50 años lo han demostrado así”, dijo Lupita.
Como parte de esta celebración se anunció la elaboración de una escultura representativa del personaje que el mítico intérprete inmortalizó en la película ATM (A Toda Máquina), la cual se inaugurará el 15 abril del 2008 en algún lugar de la capital mexicana.