Gland (Suiza), 24 ene (EFE).- Los peces de algunas zonas del mar Báltico están excesivamente contaminados con productos químicos que acaban en el plato de los consumidores europeos, según un informe divulgado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Un documento elaborado por esa organización no gubernamental precisa que entre finales de 1980 y principios de 1990 cada años unos 31 kilogramos de bifenilos ploriclorados (PCB), uno de los productos químicos más tóxicos utilizados principalmente en equipos eléctricos y plásticos, fueron arrojados en las aguas del Báltico.
Esas sustancias fueron posteriormente ingeridas por los peces y "casi con certeza acabaron finalmente en los platos de los consumidores", indica el informe.
Un experto del WWF, Ninja Reineke, denunció que "las especies del Báltico están ampliamente contaminadas con químicos" y apuntó que "no se trata de un problema del pasado sino de un problema que permanece latente".
El informe precisa que parte de lo pescado en el Báltico "no reúne los requisitos" de la Unión Europea en cuanto a límites sobre contaminación de dioxinas.
Agrega que ya en 1995 las autoridades suecas recomendaron a las mujeres en edad fértil que limitaran el consumo de arenques y salmón del Báltico debido a la presencia de concentraciones elevadas de PCB, dioxinas y furanos.
Según el estudio elaborado por expertos de esa organización de defensa medioambiental, en varias especies marinas tales como el salmón del Atlántico, la trucha, el bacalao o el rodaballo se han encontrado durante las últimas décadas pruebas de "problemas reproductivos".
Añade que los niveles de compuestos bromados retardantes (PBDE, en sus siglas en inglés) detectados en el arenque del Báltico es "50 veces superior" al del Atlántico.
Asimismo, los niveles de PBDE y de los polibrominados binéfilos (siglas en inglés PBB) estos últimos fueron prohibidos en 2000- hallados en los grandes predadores como la foca o el arao, son "entre dos y cinco veces más elevados en el Báltico que en el mar del Norte o en el océano Artico".
Un portavoz del WWF, Olivier van Bogaert, indicó a EFE que "el problema es sobre todo para los consumidores de los países nórdicos" que consumen esos productos, pero añadió que los peces "pueden encontrarse también en mercados de otros países europeos o incluso en congelados vendidos al exterior" de esa zona.
"El mar Báltico es un ecosistema muy sensible a la contaminación debido a que tiene poco intercambio de aguas con el vecino océano Atlántico", advierten los expertos de esa organización no gubernamental con sede en Gland (Suiza).
Añaden que generalmente las aguas contaminadas "pueden permanecer así durante un periodo de 25 a 30 años" y advierten que en el Báltico la situación es peor debido a la baja temperatura del agua cubierta de hielo que implica que la biodegradación de las sustancias químicas se produce "extremadamente despacio".
El WWF recuerda que el Báltico es un mar que está rodeado casi por completo por países de la UE y que por lo tanto es necesario que Bruselas adopte medidas para protegerlo.
El director del programa del WWF para el Báltico, Lasse Gustavsson, opinó que "la normativa existente en la UE es incapaz de ofrecer la protección suficiente", aunque las medidas que se discuten actualmente representan una esperanza".EFE
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