LLEGAMOS AL restaurante La Estación con la sospecha de haber estado ahí antes. Mientras buscamos en el menú, alguien revolcó los acontecimientos: alguna vez hubo aquí una pizzería, de la cual incluso escribimos en esta sección.
Ahora, el lugar, que exhibe un llamativo toldo rojo, se llama La Estación. Tiene otro dueño, y el horno que preparaba el famoso plato italiano salió para dar espacio a la parrilla que hace arder las tentaciones de los apasionados de la carne. Todo esto, desde hace un año y cuatro meses.
Tomamos asiento ante una de las mesas de la terraza que da a la calle. Es domingo, mediodía: hora y día en que es muy común ver familias de paseo; y aquí, de paso, hay varias.
El lugar es tranquilo, sobre todo un día como hoy. Hay música de fondo y la decoración está estrechamente relacionada con el tema de los ferrocarriles; por esto se llama La Estación.
La idea fue tomada de los restaurantes especializados en carne en Estados Unidos, o -como también se conocen- los steak house. Según el propietario, Luis Serrano, muchos están relacionados con la temática de los trenes. Así, él tomó el concepto y lo adaptó a la realidad costarricense.
Como el restaurante tiene varios saloncitos, a cada uno le puso el nombre de estaciones por las que antes pasaba el tren, aquí, en Costa Rica; ejemplos: Estación al Pacifico, Estación al Atlántico, Estación de Limón, Estación de Esparza y Estación de Puntarenas.
Cada salón tiene, además, unas cuantas fotos de esos lugares, que -cuenta el propietario- fueron tomadas del Archivo Nacional. "Nuestra idea, al hacer la decoración, fue recordar al ferrocarril de Costa Rica y dar una opción que, además de decorativa, fuera cultural", afirma.
A mordiscos
A la hora de pedir nos dejamos tentar por la carne y por los mariscos. Fue así como llegaron a nuestra mesa un cebiche de mariscos, como entrada; y, de plato fuerte, un lomito victoria, y una brocheta mar y tierra.
Si por la víspera se sacara el día, con el cebiche de mariscos se nos hubieran muerto las esperanzas porque lo que nos llegó fue un cebiche de pescado. Una vez que hicimos el reclamo pertinente, el salonero no se molestó en cambiar el platillo, sino que quitó la mitad del pescado de la copa y puso encima unos cuantos trocitos de mariscos. Bueno, preferimos no reclamar más ya que, por suerte, tenía muy buen sabor.
El lomito victoria venía en una salsa de hongos de la casa, espesa y de muy buen sabor. La brocheta mar y tierra estaba deliciosa.
Nuestros platos fuertes incluyeron una visita a la barra de ensalada, tortillas caseras, plátanos y frijoles rojos. Además, usted puede escoger que le sirvan papas fritas, papa al horno o patacones: complementos perfectos.
Pese al inconveniente mencionado, en el restaurante La Estación se come bien, las carnes tienen muy buen sabor y la atención no presenta mayores peros.
En cuanto a los precios, hay que reconocer que no son muy accesibles. Una comida para dos personas con entrada, plato fuerte y postre, puede costar de ¢13.000 a ¢15.000.
El lugar no tiene parqueo, pero usted puede estacionar a la orilla de la calle o, si no hay campo, puede hacerlo en el parqueo de enfrente: el restaurante le regala una hora.
Si la carne no es uno de sus grandes amores, el menú le da la oportunidad de que escoja una ensalada, una sopa o algún antojo, como papas fritas, yuca, y palitos de queso, entre otros. El resto es pura carnita.
Cómo, dónde, cuándo
Lugar: La Estación.
Dirección: De los Tribunales, en Guadalupe, 50 metros al oeste.
Horario: De lunes a miércoles de 12 m. a 10:30 p. m. De jueves a sábado cierran a las 11:30 p. m.; domingos cierran a las 9 p. m.
Precios: Ensaladas, ¢1.185; sopas, de ¢955, la de queso, a ¢1.306, la sopa de res; entradas, de ¢1.030, el coctel de aguacate, a ¢4.845, el coctel de camarones; antojos, de ¢435, los patacones, a ¢3.950, la parrillada; carnes, de ¢4.499, el filete mignon, a ¢5.448, el lomito La Estación; pollo, de ¢2.750, la pechuga de pollo a la parrilla, a ¢3.250, pechuga de pollo empanizada; cerdo, de ¢2.950, la chuleta ahumada, a ¢3.450, la costilla de cerdo; mariscos, de ¢3.750, el filete de pescado, a ¢5.750, los camarones La Estación; hamburguesas, de ¢950, el hot dog La Estación, a ¢1.450, la hamburguesa La Estación. El menú de niños va desde ¢950, el hot dog, a ¢1.250, el espagueti, los postres cuestan ¢738 y las bebidas, de ¢301, el café negro, a ¢1633, un coctel.
Parqueo: Se puede estacionar a la orilla en la calle; si no, al frente hay un parqueo: el restaurante le regala una hora.
Teléfono: 283-3555.
Calificación: Bueno.