Nuestra salud se configura en las entrañas maternas y en el parto, al igual que nuestro comportamiento y enfermedades futuras, por eso, ese momento debe ser íntimo y seguro.
Quien así opina es Michel Odent, médico francés conocido internacionalmente como el obstetra que introdujo en un hospital estatal de su país los conceptos de "parto no intervenido" y "parto no medicado", es decir, aquel donde la mujer está prácticamente sola, acompañada de una partera o el médico obstetra.
Odent es fundador del Primal Health Research Centre, en Londres, cuyo objetivo es estudiar la correlación entre lo que pasa durante el periodo primigenio (desde la concepción hasta el nacimiento) y la salud y el comportamiento del nuevo ser en su vida posterior, y autor de numerosos artículos científicos.
Estuvo de visita en el país y conversamos con él sobre la necesidad de ver y tratar el parto como un acto natural.
Según Odent, los sistemas de salud deben darle a la mujer las condiciones necesarias para que su instinto funcione: paz, intimidad, seguridad.
Todo esto tiene una explicación fisiológica. Se trata de que la mujer pueda liberar occitocina, hormona indispensable para el desarrollo normal de la labor, el parto y el posparto.
La principal generadora de esta hormona, así como de prolactina y endorfinas es la glándula pituitaria, que se ubica en la parte más primitiva del cerebro, esa que compartimos con el resto de los mamíferos.
Para liberar esas hormonas, asegura el médico, la mujer tiene que estar protegida, porque en ese momento se produce un cambio en el funcionamiento de su cerebro.
¿En qué consiste ese cambio cerebral en la mujer durante el parto?
Es como si la mujer entrara en otra dimensión, en otro mundo. Se produce un cambio en su nivel de conciencia, ella se olvida de todo lo que ha leído, se separa de su cotidianidad y cae en una especie de viaje interno.
Científicamente, esto se explica como una reducción en la actividad neocortical. ¿Esto que quiere decir? Que la neocorteza, que es la parte de nuestro cerebro que nos distingue de los animales, la parte racional, deja de funcionar. Así debe ser. Para que suceda, ella debe estar en un ambiente íntimo y seguro.
"Lo irónico de nuestra cultura del nacimiento, lo podemos ver si nos comparamos con las mamíferas no humanas, que tienen su neocorteza muchísimo menos desarrollada que la nuestra.
"Ellas actúan por instinto y tiene como estrategia esconderse cuando están pariendo. Nuestras parientas más cercanas, las chimpancés, se separan del grupo para parir, pero nuestros problemas se originan porque en nuestra cultura no entendemos que el intelecto debe estar en total reposo durante la labor y el parto, para poder recurrir al instinto protector".
¿Cómo debe ser el ambiente para el parto?
Es necesario transformar completamente el ambiente de las salas de parto. Nadie puede parir normalmente si no tiene privacidad. Lo ideal es una habitación pequeña y cálida, con luces bajas, segura y discreta.
"Después del parto la mujer necesita alcanzar un pico muy alto de occitocina, también conocida como la "hormona del amor". Para liberarla, necesita tranquilidad y privacidad, un lugar acogedor y tibio, donde no tenga nada más que hacer que mirar los ojos de su bebé y sentirlo. Así se inicia el vínculo psicológico madre e hijo. Ese contacto visual nunca volverá a ocurrir a este nivel tan profundo, por eso es un momento crucial para el futuro del bebé.
"El ambiente en que nacemos es de vital importancia para el encuentro psicológico entre la madre y su hijo o hija. Es transcendental para el futuro del nuevo ser y su capacidad de confiar.
"Es necesario resaltar algo que es muy poco conocido, pero que está más allá de cualquier duda: la capacidad de amar está determinada por las experiencias iniciales de nuestras vidas".
¿Se ha comprobado relación entre el parto y alguna enfermedad posterior o desorden de conducta?
Los estudios que exploran los vínculos en el periodo primigenio, demuestran la correlación que existe entre la vida fetal, la labor y el parto, con problemas en la infancia y en la adolescencia. Nuestra salud se configura en las entrañas maternas y en el parto. La incapacidad de amarse a uno mismo y amar a los demás, los comportamientos autodestructivos, como la drogadicción, la anorexia nerviosa, el suicidio, están asociados con las condiciones en que se dio el parto.
"El autismo (actualmente hay una epidemia), y la criminalidad violenta, pueden verse como una alteración en la capacidad de amar".
Usted asigna gran importancia a las parteras...
Sí. Los países con mejores estadísticas de nacimiento son los que tienen muchas parteras y pocos médicos obstetras. En esos países los obstetras se especializan en lo que es anormal durante el parto. Es el caso de Suecia. En ese país de 8,7 millones de habitantes existen 6.000 parteras y muy pocos gineco-obstetras.
"En Holanda, una tercera parte de los bebés nacen en la casa y las estadísticas de mortalidad perinatal son igual de bajas que en los otros países de Europa Occidental".
¿Qué piensa de la presencia del hombre en el parto?
Según mi experiencia, hay que desconfiar de la presencia del padre, porque los hombres no saben qué hacer, no saben qué pasa y segregan adrenalina por nada. Una partera, maternal y discreta, es suficiente durante un parto normal.
¿Qué hacer para transformar las condiciones del nacimiento?
Pienso que son las mujeres las que pueden crear una toma de conciencia nacional. Grupos de mujeres de la sociedad civil que se reúnan y discutan el tema y planteen soluciones a las autoridades públicas. Los países que han transformado significativamente las condiciones para el nacimiento como Gran Bretaña, son países donde las mujeres tienen mucha participación.
¡Cuidado!
Según Michel Odent, las siguientes prácticas son factores de riesgo durante el parto:
El uso de fórceps.
La inducción del parto.
La administración de medicamentos a la madre, como demerol, epidural o equivalente, la prostaglandina, el valium y otros.
El uso de drogas anastésicas (aumentan las probabilidades de que las hijas o hijos de esas mujeres usen drogas en el futuro).
Para mujeres
La Asociación de Mujeres en Salud organiza el Encuentro de Madres Salud, parto y vida plena .
Fecha: Sábado 19 de agosto
Lugar: Centro Nacional de la Cultura (CENAC, antigua Fanal).
Hora: De 2 a 5 p. m.
Organiza: La Asociación de Mujeres en Salud .
Entrada: ¢500 (voluntario).