Tel Aviv. El partido Kadima, del primer ministro en funciones Ehud Olmert, sigue encabezando la intención de voto del electorado israelí en vísperas de las elecciones parlamentarias, según las últimas encuestas publicadas hoy por los diarios israelíes "Yediot Ahronot" y "Maariv".
De acuerdo con los sondeos, el partido fundado por el primer ministro Ariel Sharon, en coma desde el 4 de enero tras sufrir una masiva hemorragia cerebral, puede contar con 34 de los 120 escaños de la Knesset (parlamento israelí).
En segundo lugar se ubica el Partido Laborista, dirigido por el exlíder sindicalista Amir Peretz, con entre 17 y 21 mandatos, seguido por el partido ultranacionalista Likud, del exprimer ministro Benjamin Netanyahu, con entre 13 y 14 bancas. Según las encuestas, el partido ultraderechista Yisrael Beitenu, apoyado por inmigrantes rusos, sumaría entre 7 y 15 escaños.
Más de cinco millones de ciudadanos con derecho a voto están convocados a depositar su voto el martes. Unos 8.200 colegios electorales permanecerán abiertos desde las 06:00 a las 20:00 GMT.
Israel funciona como una gran circunscripción electoral y las votaciones se rigen según el sistema de representación proporcional. Los partidos deben superar una barrera del dos por ciento para entar en el Parlamento. La participación electoral se situó durante las pasadas elecciones de 2003 en casi el 70 por ciento.
La amplia ventaja que tenía Kadima inicialmente se ha ido reduciendo en las últimas semanas. En enero, tras el derrame cerebral de Sharon, las encuestas habían otorgado al partido 44 mandatos, diez más que en el último sondeo electoral.
Sin embargo, el partido creado por Sharon tras su salida del Likud todavía es considerado el que tiene las mejores posibilidades de formar una coalición.
De acuerdo con las más recientes encuestas, el bloque de partidos derechistas y religiosos se ha fortalecido y, según el diario "Maariv", podría conseguir hasta 59 escaños.
Sólo el 66 por ciento de los encuestados anunció que acudirá a las urnas este martes, en las sextas elecciones generales celebradas en 14 años, cifra que refleja un alto nivel de apatía entre el electorado israelí, ya que tradicionalmente la participación en los comicios israelíes ronda el 80 por ciento.
Las últimas encuestas se publican después de la confirmación el domingo de Olmert de su promesa de llevar a cabo otra retirada de los territorios palestinos en la Franja de Gaza si resulta elegido.
El veterano político, de 60 años, dijo que evacuará asentamientos israelíes aislados al tiempo que incorporará los bloques de asentamientos más grandes de Cisjordania a territorio israelí.
Los laboristas también están a favor de otra retirada, lo que los convierte en un posbile socio de coalición para Kadima, mientras el Likud continúa totalmente opuesto a semejante medida.
Para obtener una clara mayoría en el Parlamento, Kadima y los laboristas necesitarán probablemente al menos un socio de coalición de entre los numerosos partidos minoritarios para obtener el mínimo necesario del 61 escaños.
Mientras tanto, Juval Rabin, hijo del primer ministro Itzhak Rabin, asesinado en 1995 por un joven extremista judío, dio su apoyo a Kadima. Juval Rabin, exmiembro del Partido Laborista, dijo al diario "Yediot Ahronot" que Olmert es "el hombre idóneo para el cargo" de primer ministro.
Juval Rabin afirmó que le gustaría que el expresidente laborista Shimon Peres, actualmente uno de los dirigentes de Kadima, se incorporase al nuevo gobierno, pero no como primer ministro.
La encuesta de "Yediot" se realizó entre 1.115 votantes, con un margen de error del 3 por ciento. "Maariv" encuestó a 1.300 personas, pero no dio un margen de error en puntos porcentuales.