Hace quince días vimos las temperaturas a las que deben cocinarse los diferentes grosores de carne y en otra tabla indicamos el tiempo aproximado que tardan en cocinarse. Por favor, tomen nota de que los tiempos de esta tabla son en minutos y no segundos como se publicó ; también se refiere a lograr los términos medio-rojo, medio y 3/4.
Como indicamos lado A y lado B, tomen nota de que a la carne solamente se le da una sola vuelta, así evitaremos que pierda sus jugos y quede seca y dura. Otro consejo para lograr carnes increíbles, es de no ponerles sal antes de cocinarlas, es preferible ponerles la sal segundos antes de retirarlas de la parrilla.
La congelación casera afecta definitivamente la calidad de la carne (el único método apropiado es de congelación rápida y empacada al vacío), esta práctica hace que la carne pierda todos sus jugos y obtengamos un mal resultado; es preferible, para una buena parrillada, comprar carne fresca.
El lomito es suave pero tiene menos sabor que el lomo, si opta por el lomo asegúrese de que el grueso de las fibras sea ancho (grano) y que el contenido de pellejos entre las fibras de carne sea poco (marmoleo), pero, para estar más seguros de su suavidad, es preferible dejar la carne en aceite por dos días y en refrigeración.
El corte también influye en la suavidad o dureza de la carne; lo mejor es cortarla en contra de la dirección de las fibras, así, al morder será fácil cortar la carne; por el contrario, si la cortamos a lo largo de la fibra, requerirá mayor esfuerzo al morder y tendremos desagradables tiritas de carne entre nuestros dientes.
Por último, recomiendo comer carnes término medio, las bien cocidas ya no tienen jugos y son de menor sabor y suavidad, excepto las tortas de carne molida, estas no deben comerse a menos del punto 3/4, para evitar enfermarnos con bacterias.