Kinshasa, 30 jun (EFE).- La ejecución de los 30 condenados a muerte por su implicación en el asesinato del anterior presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Laurent Kabila, será decidida por el futuro parlamento del país, según divulgó hoy la televisión estatal.
La afirmación ha sido interpretada en círculos diplomáticos como la respuesta a una solicitud de clemencia para los magnicidas presentado el pasado sábado al hijo de Kabila y actual presidente congolés, Joseph Kabila, por la eurodiputada Emma Bonino,
Bonino llegó a Kinshasa en el marco de una campaña contra la pena de muerte denominada "Hands off Cain" ("No toquen a Caín") y afirmó que pediría a Kabila "su compromiso público para no ejecutar a los asesinos de su padre".
La solicitud de una moratoria ya fue firmado por catorce galardonados con el Premio Nobel de la Paz, incluidos el arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu y numerosas personalidades africanas como Graca Machel, esposa de Nelson Mandela y viuda del ex-presidente mozambiqueño Samora Machel, y Stella Obasanjo, cónyuge del mandatario nigeriano Olusegun Obasanjo.
El pasado 7 de enero un tribunal militar congolés condenó a la pena capital a 30 personas acusadas de "conjurar y participar en el asesinato" de Kabila, quien fue muerto a balazos en el palacio gubernamental de Kinshasa el 16 de enero de 2001 por uno de sus propios guardaespaldas.
Su primogénito es el ultimo recurso de los condenados porque las penas impuestas por la corte castrense congolesa son inapelables.
La Unión Europea y la Alta Comisaría de la ONU para los Derechos Humanos han pedido a Kabila, quien hasta el momento no se pronunció sobre el asunto, que ejerza su derecho presidencial a conmutar las sentencias de muerte por términos de prisión.
La mayoría de los condenados a muerte son militares y entre ellos se encuentra el coronel Eddy Kapend, principal acusado durante el juicio y que en el momento del magnicidio era ayudante de campo del jefe de Estado. EFE
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