Es un lugar donde se trata de guardar y conservar intacta la memoria de la sociedad costarricense. En su edificio, conocido como "el platillo volador" de Zapote, el Archivo Nacional preserva documentos que datan desde 1517 hasta la actualidad.
Tan es así, que los especialistas de esa institución llevan más de tres años trabajando en la restauración de un libro histórico llamado: el Álbum de Figueroa .
En el Archivo Nacional se pueden encontrar desde protocolos (documentos donde los notarios registran testamentos, bautizos y matrimonios) y mortuales de la Colonia, planillas antiguas, índices notariales, hasta la documentación de los presidentes de las últimas administraciones, explicó Cristian Kandler, asistente de dirección del Archivo.
Como gran archivo histórico y final (es decir, de los documentos de valor científico y cultural) de Costa Rica, esta institución es un sitio de consulta obligada para muchos trabajos de investigación en el campo de la genealogía, la historia y la ciencia.
Una memoria sin averías
A sus instalaciones no solo llegan investigadores profesionales, también llegan estudiantes universitarios, colegiales y personas que buscan información para su pensión o los informes de algún notario. Es más, todos sus servicios están abiertos al público (véase recuadro parte).Este ente es, además, rector del sistema nacional de archivos.
El Archivo Nacional no solo vela por tener todo el patrimonio documental necesario para atestiguar acerca del desarrollo de la sociedad costarricense en el tiempo, sino por conservarlo en óptimas condiciones para su uso por las presentes y futuras generaciones, según detalló Kandler.
Así, el Departamento de Conservación del Archivo se encarga de restaurar textos, encuadernarlos, microfilmarlos y reproducir imágenes y voces a través de fotografías y grabaciones.
No obstante, desde finales de 1996 ese departamento se involucró en un gran proyecto: restaurar por completo el Álbum de Figueroa .
¿Y eso qué es? Es un libro escrito e ilustrado por José María Figueroa Oreamuno, un hombre que fue comerciante, historiador, genealogista, dibujante, cartógrafo y viajero.
Así, en las páginas de su álbum, que data de finales del siglo XIX, hay información acerca de asuntos políticos, vida cotidiana, mapas del país y la genealogía de algunas familias de la época, explicaron Cecilia Arce, encargada del departamento de Conservación, y Esteban Cabezas, uno de los especialistas.
Figueroa fue varias veces expulsado del Área Metropolitana, por lo cual su álbum también es un recuento de sus viajes de exilio y de comercio.
En esa época, la falta de vías de comunicación convertía en destinos de exilio a lugares como Sarapiquí o Talamanca.
En el álbum hay, además, otros documentos históricos pegados, fotografías y mapas.
Grandes dificultades
El arreglo de ese importante documento histórico no ha sido una tarea fácil pues el documento estaba muy dañado, principalmente por la manipulación que han hecho los usuarios durante tantos años, detalló Carlos Pacheco, una de los que trabaja en la restauración.
La restauración del Álbum de Figueroa se ha complicado debido a que sus páginas son de gran formato (miden 1 metro por 60 centímetros) y a que cada página podía contener cerca de 50 documentos diferentes pegados a ella.
Se pretendía exponer todo el álbum restaurado a fin de año, pero eso es poco probable. "El problema es que tampoco podemos dedicarnos tiempo completo al álbum porque tenemos otros trabajos del Archivo como la restauración de los protocolos coloniales", expresó la encargada de conservación.
Sin embargo, Pacheco, Cabezas y Wálter Bravo seguirán trabajando fuertemente para que dentro de algunos meses el pueblo costarricense pueda observar las 163 páginas de información que recopiló Figueroa.
Fuente: Cristian Kandler, asistente de la dirección del Archivo Nacional.
Para el usuario
Algunos de los servicios que ofrece el Archivo:
Asesorar a entidades públicas, privadas o particular en materia de archivística.
Atención de consultas científico-culturales, a través del acceso a la información que el usuario solicita.
Se contestan solicitudes escritas acerca de temas de archivística, historia o de cualquier otro tipo. Estas no deben ser muy exhaustivas, en todo caso es mejor que los usuarios acudan a las instalaciones.
Se dan certificaciones de documentos que custodia la entidad.
Se dan visitas guiadas con cita previa.
Se encuadernan libros de material de alto valor histórico y cultura.
Se ofrecen exposiciones documentales.