Ciudad del Vaticano . El Papa proclamará santos el 1 de octubre del 2000 a la beata española María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra y a 120 mártires chinos y el próximo 21 de mayo a los beatos mártires mexicanos Cristóbal Magallanes y 24 compañeros y al religioso de ese país José María de Yermo Parrés.
Estas canonizaciones fueron aprobadas hoy en el Vaticano por la Congregación para la Causa de los Santos, presidida por Juan Pablo II.
María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra es la fundadora del Instituto de las Siervas de Jesús. Nació en Vitoria (España) el 7 de septiembre de 1842 y falleció el 20 de marzo de 1912 en Bilbao, norte español.
El 25 de julio de 1871 fundó la congregación de religiosas, dedicada al cuidado de los enfermos. En la actualidad cuenta con 87 casas y 1.100 monjas, repartidas entre España, Argentina, Colombia, Ecuador, Chile, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Francia, Italia, Portugal y Filipinas.
La futura santa dirigió la congregación durante 41 años. Fue beatificada por Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992.
El mexicano Cristóbal Magallanes y 24 compañeros, sacerdotes diocesanos y laicos, fueron martirizados entre 1915 y 1937 durante las persecuciones contra la Iglesia en México.
Magallanes, párroco de Totatiche, en el estado de Jalisco, nació el 30 de julio de 1869 y fue fusilado en Colotllan (Jalisco), el 25 de mayo de 1927.
Los otros son Agustín Caloca (nacido en 1898 y fusilado junto a Magallanes); José María Robles (nacido en 1888 y ahorcado en 1927), David Galván (1881-fusilado en 1915), Justino Orona (1877-fusilado en 1928), Atilano Cruz (1901-fusilado junto a Orona), Román Adame Rosales (1890-muerto a tiros en 1927) y Julio Alvárez Mendoza (1866 -fusilado en 1927).
También fueron martirizados Pedro Esqueda (1887-fusilado en 1927), Rodrigo Aguilar (1903-ahorcado en una plaza en 1927), Tranquilino Ubiarco (1899-ahorcado en un árbol en 1928), Jenaro Sánchez (1866-ahorcado en 1927), José Isabel Flores (1866-degollado en un cementerio en 1927), Sabás Reyes (1883-fusilado en 1927) y Toribio Romo (1900-fusilado en 1927).
Todos los anteriores fueron martirizados en el estado de Jalisco.
Los otros futuros santos mexicanos son Luis Batis (1870-fusilado en 1926 en Zacatecas), Mateo Correa (1866-fusilado en 1929 en Durango), Pedro Maldonado (1892-fusilado en Chihuahua), Jesús Méndez (1886-fusilado en Valtierrilla), David Uribe (1888-fusilado en 1927 en Morelos), Margarito Flores (1888-fusilado en 1927 en Tulimán) y Miguel de la Mora (fusilado en 1927 en Colima).
En esas persecuciones religiosas también murieron en 1926, en el estado de Zacatecas, los laicos Manuel Morales, Salvador Lara y David Roldán.
La comisión diocesana de causas de canonización de la archidiócesis de Guadalajara precisó cuando comenzó la causa que les llevará a los altares porque no se trata de un grupo de "mártires cristeros, como lo presentaron algunos medios mexicanos", sino de un grupo de cristianos muertos por su condición de creyentes en tiempo de persecución.
El también mexicano José María de Yermo y Parrés (1851-1904) es el fundador de la Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres.
Los futuros santos chinos son el beato Agustín Tchao y 119 mártires de los siglos que van del XVII al XX.
Todos fueron víctimas de las persecuciones anticatólicas del comunismo chino y de las ocurridas los siglos pasados. La Iglesia ya les reconoció como beatos durante el pasado siglo y ahora Juan Pablo II, coincidiendo con el Año Jubilar 2000, ha dado el paso decisivo para elevarles a la gloria de los altares.
No son los primeros santos chinos. El 2 de junio de 1996 el actual Pontífice proclamó santo a Juan Gabriel Perboyre, un misionero de origen francés nacionalizado chino y que había cambiado el nombre por el de Tong Weng Siao.
Tong Weng Siao fue torturado y asesinado en 1840. Cuando el Papa proclamó su canonización en 1996 ya expresó el deseo de elevar a los altares como santos a otros beatos chinos, lo que ocurrirá el próximo 1 de octubre.
Además de los anteriores, también serán elevadas a los altares las beatas Catalina Maria Drexel, fundadora de la congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento para los Indios y la Gente de Color, nacida y muerta en Estados Unidos; y a la también beata polaca Faustina Kowalska.
Kowalska fue una monja de Cracovia, del Instituto de las Hermanas de la Beata Virgen María de la Misericordia, que falleció a principios de este siglo y por la que Papa Wojtyla sentía gran afecto.
La beata polaca y Catalina María Drexel serán proclamadas santas el próximo 30 de abril.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.