por Juan Lara
Madrid, 3 may (EFE) - El Papa pidió hoy a los jóvenes españoles que actúen por la paz, "se mantengan lejos" de toda forma de "nacionalismo exasperado", de racismo y de intolerancia y que recuerden que las ideas "no se imponen, sino que se proponen".
Ante unos 700.000 jóvenes, que le aclamaron en la base de Cuatro Vientos, al suroeste de Madrid, y le acogieron como a una estrella del pop, un rejuvenecido Juan Pablo II condenó la espiral de violencia, el terrorismo y la guerra.
"Amados jóvenes, sabéis cuanto me preocupa la paz en el mundo. La espiral de violencia, el terrorismo y la guerra provoca, todavía en nuestros días, odio y muerte. La paz es ante todo un don y la debemos construir entre todos mediante una profunda conversión interior", afirmó Juan Pablo II.
El Obispo de Roma, que llegó hoy a Madrid para una visita de dos días, en su quinto viaje a España, pidió a los jóvenes que respondan a la violencia ciega y al odio inhumano con el poder "fascinante" del amor.
Entre vítores y aplausos, Juan Pablo II les animó también a vencer la enemistad con la fuerza del perdón y a no ceder ante el mal.
"Manteneos lejos de toda forma de nacionalismo exasperado, de racismo y de intolerancia. Testimoniad con vuestra vida que las ideas no se imponen, sino que se proponen", afirmó con energía el Papa, a quien los jóvenes gritaban "Te queremos, te queremos".
En esas palabras observadores vaticanos vieron una crítica a los grupos nacionalistas radicales de alguna región española, que propugna la independencia y no dudan en alcanzar ese objetivo recurriendo al terrorismo.
El anciano Papa, que con los jóvenes se crece y se vuelve también joven, dijo estar "profundamente emocionado" por la acogida recibida y les confesó que deseaba desde hace mucho tiempo este encuentro.
La última vez que el Papa estuvo en España fue en 1993. Ahora, diez años más tarde, se le invitó a venir para proclamar cinco santos de la tierra, lo que hará mañana, domingo, en una multitudinaria ceremonia. Aceptó encantado, pero puso como condición que tenía que reunirse también con los jóvenes, los centinelas del futuro.
Hoy recordó las palabras que pronunció hace más de veinte años, durante su primer viaje a España -en 1982- en el estadio Santiago Bernabeu, de Madrid, cuando dijo a los jóvenes de entonces: "vosotros sois la esperanza de la Iglesia y de la sociedad. Sigo creyendo en vosotros".
Preocupado por la fuerte secularización que vive Europa, el Pontífice subrayó que el viejo continente no puede olvidarse de sus raíces cristianas y que los jóvenes españoles tienen que luchar por ello.
Europa tiene que saber, dijo el Papa, que está llamada a ser faro de civilización y estímulo de progreso. También debe aunar sus esfuerzos y creatividad -prosiguió el Pontífice- al servicio de la paz y la solidaridad entre los pueblos.
El anciano Papa les animó igualmente a no tener miedo de hablar con Jesús, ya que -les aseguró- Cristo es la respuesta verdadera a todas las preguntas sobre el hombre y su destino.
"Es preciso que vosotros, jóvenes, os convirtáis en apóstoles de vuestros coetáneos. Sé que no es fácil, pero no os desaniméis porque no estáis solos, ya que el Señor nunca deja de acompañaros", manifestó el Papa.
Juan Pablo II dijo que la nueva evangelización necesita "con urgencia" sacerdotes y personas consagradas" y que por ello deseaba decirle a cada uno de los jóvenes españoles que si sienten la llamada de Dios que le dice "sígueme" no la acallen.
"Sé generoso, responde ofreciendo a Dios tu persona y tu vida", subrayó el Papa, que recordó que él fue ordenado sacerdote cuando tenía 26 años, que desde entonces han pasado 56 "y os puedo asegurar que vale la pena dedicarse a la causa de Cristo".
Recordó que este año se celebra el Año del Rosario, convocado por él y tras animarles a rezarlo en cualquier momento del día y en cualquier lugar afirmó que este rezo conduce al corazón del mensaje de Cristo.
A la cita de Cuatro Vientos asistieron jóvenes de todo el país así como los hijos de los Reyes de España.
Tras esta vigilia, Juan Pablo II se retirará a descansar a la Nunciatura, donde se aloja durante su estancia en Madrid.
Antes del encuentro juvenil, recibió al presidente del Gobierno español, José María Aznar, y a su familia en la Nunciatura. El encuentro fue muy cordial, hablaron de la familia y no se tocaron temas de actualidad, como la guerra en Irak.
Mañana proclamará santos a cinco beatos españoles que vivieron en el pasado siglo: sor Angela de la Cruz, la carmelita madre Maravillas, la religiosa Genoveva Torres y los curas Pedro Poveda y José María Rubio. EFE
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