
MIAMI (AFP) - El ex dictador panameño Manuel Noriega se presentó este lunes en una corte de Miami para evitar su extradición a Francia, donde fue condenado a 10 años de prisión por lavado de dinero, y allanar así el camino para su liberación en menos de un mes, cuando cumple su sentencia por narcotráfico en Estados Unidos.
Vestido con su uniforme de general, Noriega se presentó en la Corte y escuchó los argumentos de sus abogados y del gobierno sobre su posible extradición a Francia, tema que se espera definir el 24 de agosto, informaron fuentes de la corte.
Los abogados de Noriega sostienen que el ex militar -que gobernó Panamá con mano de hierro entre 1983 y 1989- no debería ser enviado a Francia, tras alegar que es un prisionero de guerra capturado cuando fuerzas estadounidenses ocuparon el territorio panameño, y que por tanto debe ser devuelto a su país.
"El gobierno de Estados Unidos, sin ningún motivo, quiere que el general Noriega sea enviado a Francia", dijo su abogado Jon May. "Noriega tiene derecho a que se le otorgue la protección de la Convención de Ginebra, y a regresar sin ninguna demora a Panamá", agregó.
Sin embargo, Washington no considera a Noriega como prisionero de guerra y esgrime asimismo que la Convención de Ginebra no prohíbe su extradición a Francia.
El juez federal William Hoeveler, debe decidir si da lugar o no a un pedido de la defensa para que sea rechazada la extradición solicitada por Paris en julio pasado.
Noriega, de 72 años, será puesto en libertad el 9 de septiembre tras pasar 17 años en una carcel de Miami.
"¿Por que el gobierno de Estados Unidos accede a un pedido de extradición de Francia y no escuchó un pedido de Panamá planteado mucho antes?", preguntó el juez al abogado del gobierno, Seen Cronin.
"Si el general Noriega es transferido a Panamá, no será nunca enviado a Francia", respondió Cronin, y recordó que la ley panameña no permite la extradición de uno de sus ciudadanos.
Condenado a 40 años de prisión por narcotráfico en Estados Unidos, Noriega vio reducida su pena en principio a 30 años, y luego a 17 años debido a su buena conducta.
Pero al aproximarse la fecha de su liberación, Francia pidió su extradición.
En 1991 Panamá también la había requerido, ya que Noriega está condenado en su país a 54 años de cárcel, acusado de asesinato y enriquecimiento ilícito.
Pese al pedido, el gobierno panameño no intentó bloquear la solicitud francesa, gesto que fue interpretado en Panamá como una muestra de que el gobierno de Martín Torrijos prefiere a Noriega lejos del país para evitar su influencia en la política interna.
"El general no tiene ninguna intención de volver al poder de Panamá. Quiere regresar a su país para estar con sus nietos", dijeron más de una vez sus abogados.
Noriega fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 1990, poco después de la invasión a Panamá ordenada por el entonces presidente George Bush. El militar se entregó tras permanecer refugiado en la Nunciatura Apostólica en Panamá. "Luego de un acuerdo se lo reconoció como prisionero de guerra, y por eso fue llevado a Estados Unidos con su uniforme de general" recordaron sus abogados.
Noriega, ex colaborador de la CIA, fue jefe de los servicios secretos del ejército panameño entre 1971 y 1984, pero debió enfrentar en 1989 la ocupación estadounidense en su país tras ser acusado por Washington de estar implicado en operaciones de narcotráfico.
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