La exestrella de la serie de televisión Baywatch (Guardianes de la bahía), Pamela Anderson Lee, dijo que su victoria en la demanda por supuesto incumplimiento de contrato demostró a la industria del cine que ella no es "una mujer fácil de convencer".
"Creo que eso envía un fuerte mensaje a otros actores", dijo en días pasados a los periodistas. "He recibido muchos comentarios de otros colegas diciéndome que están realmente felices con el veredicto y se sienten mucho más protegidos", añadió.
Este comentario se produjo a raíz de que un juez falló a su favor en una demanda presentada por una compañía cinematográfica que sostuvo que ella violó un contrato y se negó a realizar un proyecto fílmico. La compañía quería una compensación de 5 millones de dólares.
"Creo que la gente ahora se da cuenta de que no soy una mujer fácil de convencer", dijo la actriz que parecía feliz con la victoria. Sus abogados también parecían jubilosos. "Ella tomó la decisión de luchar por la verdad", dijo el abogado Henry Holmes. "El caso ha cambiado a la industria del cine y espero que sea para bien".
Su referencia era para la práctica común en Hollywood de hacer tratos multimillonarios con solo un acuerdo verbal o un apretón de manos. El juez David Horowitz dictaminó que The Private Movie no pudo demostrar "con una preponderancia de pruebas" que Lee se hubiera comprometido a un contrato para hacer el telefilme Hello, She Lied.
En su decisión escrita, Horowitz dijo que no había acuerdo obligatorio, a pesar del reclamo del productor de que la actriz se había comprometido verbalmente a filmar la película. La compañía sostuvo que ella violó un contrato porque recibió una mejor oferta para hacer el largometraje Barb Wire.