La estrella de Baywatch (Guardianes de la bahía), conocida por el tamaño de sus senos y su turbulenta relación amorosa con el baterista de rock Tommy Lee, instó a un boicot internacional contra la cadena Kentucky Fried Chicken) y su filial Yum!, cuyo menú ofrece una variada cocina de aves.
"Si la gente supiera como KFC trata a sus pollos, nunca comería otra patita de pollo", dijo Anderson, de origen canadiense, en una misiva a la filial de la compañía en Canadá, Priszm Brandz.
La carta de Anderson fue divulgada por la organización PETA (Personas por la Ética en el Trato de los Animales), que en julio pasado demandó a KFC por "los abusos grotescos que sus proveedores perpetran contra los pollos".
"Estoy conmocionada al enterarme por mis amigos de PETA de que KFC se rehusó a tomar medidas para eliminar uno de los peores abusos que sufren los centenares de pollos que mueren para ser servidos en nuestros restaurantes en Canadá, Estados Unidos y el mundo", escribió Anderson.
Anderson se une en su lucha a otras estrellas como el ex Beatle Paul McCartney, el rey del Hip Hop, el millonario Russell Simmons, y Kweisi Mfume, líder de NAACP, un poderoso grupo de de fensa de los derechos de los negros.
PETA urgió a KFC a ejecutar un plan de ocho puntos con el objetivo de mejorar el tratamiento a las aves en los criaderos.
PETA acusa a KFC de permitir que los pollos sean drogados y alimentados de manera de que sean tan pesados que no puedan moverse y de utilizar métodos para darles muerte tan crueles como sacarles su plumaje en unos tanques mientras están vivos o quemarles sus picos.
Recientemente, el grupo de protección de animales retiró una demanda contra KFC, luego que la empresa modificó la información sobre las aves.