
Lisboa. EFE. Cuentan que el cineasta estadounidense Orson Wells se quedó boquiabierto ante la concentración de reyes sin corona que estaban en 1946 en el Hotel Palacio de Estoril, que ahora cumple su 75 aniversario.
Pero otros recuerdan que durante la Segunda Guerra Mundial los espías se confundían con el resto de los clientes del hotel, que algunos desaparecían sin dejar rastro.
Muchos piensan que los 75 años de existencia del hotel, durante algún tiempo mítico para las ricos europeos, darían para el guión de una película, y parecen olvidar que en sus salones se rodó en los años 70 parte de una cinta de la saga de James Bond 007 , y que su guionista, Ian Fleming, fue uno de los espías que lo frecuentó.
La neutralidad de Portugal en el conflicto le permitió quedar al margen de la contienda y convertirse en ruta de escape del fragor de las armas, sobre todo para ricos judíos europeos que trataban de alcanzar América y alejarse del peligro.
En 1941, un artículo de National Geographic Magazine dijo: "en Estoril hay comida sin racionamiento, luces sin apagones, conversaciones sin censura y playas sin armas, minas o alambre de espino".
Huépedes. Unos 20 mil refugiados pasaron por Estoril durante la guerra y las 200 habitaciones del Hotel Palacio fueron insuficientes para acoger a tanto exiliado.
También llegaron reyes destronados, como Carol de Rumanía, con su amante, la bailarina Magda Lupescu, en mayo de 1941, y fueron comprando mansiones de la zona, como hicieron la gran duquesa Carlota de Luxemburgo o el archiduque José de Austria.
En ese tiempo pasaron una estudiante india que llegaría a primera ministra, Indira Gandhi, la actriz Zsa Zsa Gabor, el escritor francés Antoine de Saint-Exupery o el economista británico John Keynes.
Otros clientes, según antiguos empleados, encendían y apagaban sospechosamente luces en clave morse y sus vehículos explotaban en la carretera de la cercana Playa do Guincho, donde supuestamente eran desembarcados desde submarinos al amparo de la oscuridad.
Eran espías de ambos bandos, como los célebres Kim Philby, Ian Fleming, Dusko Popov o el español Juan Pujol García.
Tras la guerra llegaron las familias reales destronadas, como los Condes de Barcelona, el ex rey Humberto II de Italia, y el rey Simeón II de Bulgaria.
La lista de clientes incluye a celebridades como Sofía Loren, Rock Hudson, Fernandel, Rita Hayworth, Robert Wagner, Charles Aznavour, Margot Fonteyn, Joan Baez, Tony Benet, Juan Manuel Fangio, Jackie Stuart, Maureen OHara, Audrey Hepburn y Gina Lollobrigida, entre muchos otros.