El erotismo sirve como excusa a la escritora puertorriqueña de origen cubano Mayra Montero para profundizar en la música clásica y el modo de ser de los personajes de su obra Púrpura profundo , con la que obtuvo esta semana el premio La Sonrisa Vertical.
Convencida de que todo el mundo se puede divertir en "la soledad de una butaca" leyendo su novela, Mayra Montero confesó que la obra propone escenas sexuales de "bastante crudeza"
La escritora, que desde hace casi tres décadas reside en Puerto Rico, aunque siente sus raíces cubanas, reveló que antes de escribir la obra ya planificó que el erotismo envolvería las páginas de Púrpura profundo .
Una minuciosa investigación sobre piezas musicales e instrumentos desconocidos para el gran público, como la celesta, así como largas conversaciones con los músicos de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico sirvieron a Montero para llevar a cabo su empresa.
Pese a ser aficionada a la música desde pequeña y asistir habitualmente a conciertos, la escritora y también periodista manifestó que se siente "incapaz" de redactar críticas musicales, aunque sí escribe en ocasiones "crónicas humorísticas" sobre alguna anécdota curiosa que tenga lugar en un recital.
Acerca de la obra
Un crítico musical, que acaba de jubilarse, es el protagonista de Púrpura profundo . Agustín Cabán dispone ahora de mucho tiempo libre, pero no le apetece ni viajar ni jugar con sus nietos.
Animado por Sebastián, el jefe de sección de espectáculos del periódico que acaba de dejar, Agustín escribe sus memorias.
Son relatos en los que se destapa el mundo amoroso del protagonista. Narra apasionadas aventuras con una violinista caribeña, con un pianista -que no fue el hombre en la vida del crítico- y con una virtuosa de la celesta.
Montero ya fue finalista del Premio la Sonrisa Vertical en 1991, con su obra La última noche que pasé contigo. Ella reconoció que tiene mucha suerte, al tener un marido que le apoya en su profesión.
"Sería terrible que un marido pusiera mala cara por una novela erótica", afirmó la escritora, que rechazó todo tipo de etiquetas literarias.
"La literatura es una sola, escrita por hombres y mujeres", subrayó, al tiempo que explicó que le aburren mucho los congresos literarios de mujeres.
Mayra Montero dijo no estar embarcada en un nuevo proyecto.
Reveló su interés por el sincretismo religioso y por saber cómo los autores caribeños incorporan las religiones afrocaribeñas a sus creaciones.