LOS PARLANTES VIBRAN sobre cajas de cerveza. El conjunto se va acomodando a la informalidad. Todos se ven relajados, como si cantaran en piyamas. Arrancan con algunos covers archiconocidos y canciones originales, tan románticas como las fiestas a los 12 años.
Gaviota, una de las instituciones musicales del país, va de la salsa a las baladas, y del inglés al español. La noche comienza a soltarse con dos que se echan sobre una salsa que Carlos Guzmán condimenta con una improvisación desde el teclado.
"Lo que queremos es una forma de acercamiento entre el artista y el público", explica Guzmán, director musical de Gaviota desde hace más de 20 años. El grupo tiene un año de hacer prácticas libres de karaoke, tocando para quienes se animen a ponerle voz al grupo. El episodio de esta noche, en el GrammyÕs, es uno más en busca de ese acercamiento. "La pasamos lindísimo", asegura.
La lista de cumpleañeros llega hasta la tarima, pero ni la celebración detiene una de Nino Bravo. La verdad es que dan ganas de desgalillarse, pero con el galillo del difunto. El público, por su parte, ha encontrado su propia receta para la garganta: ¿vodka o tequila?
Y encima cantan las viejas, las canciones viejas. Cuando deshojes blancas margaritas, debes pensar que mienten las que no te digan que te amo. "¡Dios, cómo pasa el tiempo!", exhala una mujer en la mesa de al lado.
Tras una hora de concierto, llega el intermedio que antecede al karaoke. "Ahorita les vamos a pasar unos papelitos para que anoten sus canciones. Ustedes cantan y Gaviota los acompaña con todo cariño", anuncia el bajista.
La mejor parte no se hace esperar. "Esta es una de las cosas más bonitas. Tenemos que tener nuestros sentidos al 100% y acudir a todos nuestros conocimientos musicales. Cuando el cantante aficionado improvisa, en cualquier momento cambia de tono, de ritmo y hasta de canción", advierte Guzmán.
Los matones
Allan es el primero en lanzarse a la corriente y se echa con una de Fito. ¿Quién dijo que todo está perdido? Tras los anteojos tímidos, Alan guarda un vozarrón que sale a defenderlo. Yo vengo a ofrecer mi corazón. Allan, qué bonito cantás. Y uniré las puntas de un mismo lazo, y me iré tranquilo, me iré despacio. Fresco como una lechuga, Alan regresa a su banco solitario.
Ronald hace dúo con Laura Dondi, la voz femenina de Gaviota. La cita es en La Puerta de Alcalá. El flaco se las trae. Ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo. Los nervios de Ronald cogen estilo. Miralá, miralá, miralá, miralá, miralá. Invicto.
Amanda sube a la tarima acomodándose el cabello. Soplan sospechosos aires de seguridad. La melena de medio lado para una de Los Carpenters. Baby, baby, baby, baby, oooh baby! Pero ¿qué es esto? Demasiado bueno para ser un karaoke.
Frank sube temblando como una gelatina porque su reto es con Mujeres divinas. Su voz está apenas para una película de Lynch. Que si alguien opinaba diferente, sería porque jamás lo traicionaron. Frank no suelta el papelito de la letra y continúa su declaración de intenciones. Mujeres, ¡oh mujeres tan divinas!, no queda otro camino que adorarlas.
Maggie sube poniéndole sabor. Yo te di todo mi amor y más. Muy seria con su chaqueta y sus flecos. Si una vez dije que te amaba, hoy me arrepiento. Si una vez dije que te amaba, no sé lo que pensé: estaba loooca. Eso, Maggie: cantá por mí. Ese error es cosa de ayer.
Sigue Fresia, la cumpleañera, con su sonrisa de niña buena. No es para menos: se metió en la camisa de Celine Dion en Titanic. Niiiir, faaaar, guereeeberyuar... El Titanic no se hunde, y Fresia sale suspendida por los aplausos.
Leticia canta Nada, un viejo éxito de Gaviota. Nada, no nos ha quedado nada.
Cómo, dónde, cuándo
¿Qué?: Karaoke con Gaviota.
Integrantes: Carlos Guzmán (teclados), Enrique Guzmán (Guitarra), Ramiro Guzmán (bajo), Libardo Chacón (batería), Juan Manuel Romero (percusión), Laura Dondi y Rodolfo álvarez (voces).
¿Dónde? GrammyÕs.
¿Cuándo? Todos los martes.
Dirección: San Francisco de Dos Ríos. De la iglesia católica, 150 m al oeste. Centro Comercial Plaza Cupido.
Hora: de 9 p. m. a medianoche.
Entrada: ¢500.
Teléfono: 227-4654.
Tarjetas: Todas.
¿Dónde? Antares.
¿Cuándo? Todos los jueves.
Dirección: Carretera a Tres Ríos, segunda entrada a Villas de Ayarco.
Hora: de 9 p. m. a 1 a. m.
Entrada: ¢1.000.
Teléfono: 272-1838.
Tarjetas: Todas.
¿Dónde? Bar restaurante City Garden.
¿Cuándo? Todos los lunes.
Dirección: 75 m al norte de la estación de servicio Las Ruinas, Cartago.
Hora: De 8 p. m. a 1 a. m.
Entrada: ¢1.000.
Teléfono: 551-8454.
Tarjetas: Todas.