Naciones Unidas. La ONU anunció hoy que la comunidad donante ya ha ofrecido 220 millones de dólares en ayuda de emergencia para la docena de países afectados por el seísmo y los maremotos del sudeste asiático.
El Coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Jan Egeland, destacó hoy, luego de informar lo anterior, que ésta es "la mayor donación que recuerda" a nivel mundial realizada tras un desastre natural.
Para Egeland, la coordinación de las operaciones de rescate y de asistencia humanitaria es "vital" e informó de que la ONU había realizado hoy un llamamiento urgente para obtener 130 millones de dólares para ayuda a los damnificados de la catástrofe.
Precisó que parte de esta cantidad estará cubierta por los 220 millones de dólares en efectivo que han donado las naciones, en cuya cifra no se incluyen otros activos proporcionados, como helicópteros y aviones militares.
La recaudación irá destinada a la Cruz Roja, agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales (ONG), que operan sobre el terreno junto con los policías y militares de los países afectados.
La ONU, además de empleados locales, desplegó cinco equipos de expertos internacionales especializados en logística, telecomunicaciones y desastres naturales que planifican, junto con los gobiernos, las tareas de rescate y de suministros de artículos de primera necesidad.
El llamado para ayuda de urgencia hecho hoy por la ONU es preliminar, puesto que el organismo internacional prevé hacer una solicitud aún mayor el 6 de enero, para obtener más fondos para la reconstrucción de estos países en los próximos seis meses, una vez se haya evaluado las dimensiones de la devastación.
Aunque no se sabe el monto que se solicitará, el llamamiento lo realizará el secretario general, Kofi Annan, quien ha interrumpido sus vacaciones navideñas para volver a sus tareas, especialmente en el campo de coordinación de la ayuda humanitaria y de contacto con los líderes de las naciones afectadas.
Egeland indicó que los países más golpeados han sido Indonesia -especialmente Sumatra, en cuyas islas aún no se puede acceder, y la provincia de Aceh- y Sri Lanka, aunque la India, Tailandia, Maldivas, Somalia y Malasia han sido otras naciones donde el grado de devastación ha sido considerable.
El representante de la ONU dio la bienvenida a la coalición internacional para coordinar la ayuda humanitaria, anunciada por el presidente estadounidense, George W. Bush, que será liderada por Australia, EEUU, India, y Japón.
"Este dispositivo será complementario a nuestros esfuerzos de coordinación (...). En una operación tan enorme con la implicación de 50 ó 60 países donantes, es vital la coordinación entre ellos y las distintas iniciativas", puntualizó Egeland.
También valoró favorablemente la decisión de la Comisión Europea (CE) de proponer la convocatoria de una conferencia de donantes el 7 de enero, para recaudar fondos destinados a la reconstrucción de los países afectados por el maremoto.
Aparte de las donaciones gubernamentales o de organizaciones regionales, Egeland hizo hincapié en la ayuda financiera individual, canalizada a través básicamente de las ONG.
En este sentido, recomendó a los donantes individuales informarse antes de enviar artículos, pues en estos momentos el objetivo es cubrir las necesidades básicas de la población damnificada.
Agua potable, alimentos, medicamentos, así como mantas y colchonetas son los materiales que se requieren para asistir a más de un millón de personas afectadas por el maremoto.
Tras la terrible tragedia, la ONU hace hincapié en la necesidad de abordar con más firmeza la prevención de estos desastres naturales.
Para Egeland una oportunidad para estudiar sistemas de alerta temprana de estos seísmos será la Conferencia Mundial sobre Reducción de Desastres, que se celebrará del 18 al 22 de enero de 2005 en Kobe (Japón) bajo los auspicios de la ONU.