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Londres, 8 ene (EFE).- Oxfam y Amnistía Internacional denunciaron hoy los estragos causados entre la población civil por las armas de pequeño calibre en los países en conflicto e instaron a los gobiernos de todo el mundo a regular su comercio mediante un tratado internacional.
El 2006 será un año crítico para que los gobiernos negocien un tratado que gobierne el comercio de armamento, subraya la "Campaña para el control de armas", iniciativa conjunta de esas dos organizaciones no gubernamentales junto a una tercera: Action Network on Small Arms.
Con la elaboración de sendos informes sobre la situación actual que se vive en la República Democrática del Congo, en Sierra Leona y en Haití, esas ONG señalan la ineficacia de los controles existentes en esos países para garantizar la seguridad de los ciudadanos frente a la violencia de las armas.
Coincidiendo con una reunión, esta semana, en la sede neoyorquina de la ONU de un proceso de revisión del control de armas de pequeño calibre, reunión preparatoria de una conferencia en junio sobre ese mismo tema, las ONG instan a los gobiernos a comenzar a negociar un tratado este mismo año.
La "Campaña para el Control de Armas" apela a todos los Estados miembros de la ONU para que elaboren de una vez un marco de principios globales que gobiernen las ventas de armas y que puedan servir de base para un futuro acuerdo.
La directora de Oxfam, Barbara Stocking, subraya en un comunicado que en 2006 el mundo puede elegir entre "seguir haciendo caso omiso del enorme costo humano de la proliferación de armas o tomar finalmente medidas para controlar ese comercio".
"Nadie, excepto un criminal, le vendería una pistola a un asesino, pero los gobiernos pueden vender armas a regímenes con un conocido historial de violaciones de los derechos humanos o a países donde las armas irán a parar a criminales de guerra", critica Stocking.
Para Denise Searle, de Amnistía Internacinoal, "Haití, la República Democrática del Congo y Sierra Leona son países que fabrican muy pocas armas y que, sin embargo, se han visto inundados de armas, utilizadas para matar, mutilar, desplazar y empobrecer a miles de personas".
"Una y otra vez, los esfuerzos de pacificación se han visto socavados por el hecho de que los gobiernos no se han puesto de acuerdo en aplicar controles de armamento eficaces", denuncia Searle, que insta a los líderes mundiales a "aprovechar esta oportunidad histórica para comenzar a negociar un tratado sobre el comercio de armas".
También la directora de la Action Network on Small Arms (IANSA), Rebecca Peters, subraya que los civiles de la República Democrática del Congo, Sierra Leona y Haití, así como de otros países, "han sufrido matanzas, violaciones y secuestros, atrocidades alimentadas siempre por un comercio de armas sin regular".
Sólo en Haití, en las áreas pobres de Puerto Príncipe proliferan grupos armados, algunos leales al ex presidente Aristide, otros fieles a facciones políticas rivales y bandas de criminales, que luchan contra el cuerpo de policía nacional haitiana y contra los militares de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas.
En uno de los ejemplos que aporta el informe se señala que en Haití, en una misión médica llevada a cabo en su capital, Puerto Príncipe, unas 1.400 personas admitidas en el hospital presentaron heridas de bala, entre diciembre de 2004 y octubre de 2005. EFE
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