Washington, 27 nov (EFE).- Una segunda periodista de la revista "Time", Viveca Novak, ha aceptado declarar en el llamado caso Plame, en el que se investiga la filtración a la prensa de la identidad de la agente de la CIA Valerie Plame.
Novak tendrá que testificar bajo juramento sobre las conversaciones que, en mayo de 2005, tuvo con Robert Luskin, el abogado de Carl Rove, el principal asesor del presidente de EEUU, George W. Bush, según anunció hoy la revista.
La periodista escribió y colaboró en la elaboración de artículos relacionados con este caso, por el que también fue llamado a declarar el pasado julio su compañero Matthew Cooper, quien fue acusado de desacato y amenazado con la cárcel por negarse a revelar sus fuentes en la investigación federal.
El pasado 6 de julio, Cooper accedió a cumplir con el mandato judicial que lo obligaba a testificar y declaró al juez que había recibido una llamada de último minuto de sus fuentes que lo liberaba de su compromiso de confidencialidad.
El abogado de Rove, Robert Luskin, confirmó posteriormente que la fuente de Cooper era Rove, la mano derecha de Bush y considerado en medios políticos estadounidenses el "arquitecto" de la victoria electoral del mandatario.
La primera víctima política de este caso se conoció el pasado 28 de octubre cuando el fiscal Patrick Fitzgerald anunció el procesamiento de Lewis "Scooter" Libby, jefe de gabinete del vicepresidente de EEUU, Richard Cheney, por obstrucción a la justicia, falso testimonio (mentir al FBI) y perjurio (mentir a un jurado).
El escándalo arrancó en julio de 2003, fecha en la que apareció publicado en la prensa el nombre de Valerie Plame, hasta entonces una espía de la CIA.
Su ocupación secreta se supo poco después de que su marido, el ex diplomático Joseph Wilson acusase al gobierno de Bush de manipular la información de inteligencia para justificar la invasión de Irak en marzo del 2003. Wilson vio en la maniobra una venganza gubernamental. EFE
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