Naciones Unidas, 9 may (EFE).- La comunidad internacional debe presionar a los grupos rebeldes de la región sudanesa de Darfur a que unifiquen su posición para poder sentarse a negociar con el Gobierno de Jartum, dijeron hoy fuentes de la ONU.
En un encuentro con la prensa para evaluar el papel del organismo en Darfur, varios funcionarios de la ONU, que no quisieron ser identificados, insistieron en la necesidad de resolver los aspectos internos del conflicto, especialmente las discrepancias entre los grupos rebeldes, para poder avanzar en el proceso hacia la paz.
El conflicto de Darfur estalló en febrero del 2003 cuando los grupos rebeldes cuando los grupos rebeldes de la región -el Movimiento por la Justicia y la Igualdad (MJI) y el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS)- se alzaron en armas contra el gobierno de Jartum por la marginación que sufrían y por el control de los recursos naturales.
Los funcionarios de la ONU indicaron que el grave problema en estos momentos se centra en las divisiones internas dentro del propio liderazgo del MLS, así como entre este grupo y el MIJ, cuyas agendas políticas en lo que refiere a tierra, agua y otros recursos naturales no coinciden, lo que exacerba más el conflicto.
Destacaron que no es el momento de más resoluciones por parte del Consejo de Seguridad, sino de que los países que tengan influencia deberían presionar estos grupos rebeldes a buscar una posición común para volver a la mesa de negociaciones en Abuya (Nigeria), bajo los auspicios mediadores de la Unión Africana (UA).
En este sentido, anotaron que el acuerdo global norte-sur, alcanzado a principios de año entre el gobierno de Jartum y el grupo sureño separatista Ejército Popular para la Liberación del Sudán (EPLS) debería servir como modelo para la búsqueda de una solución de gobierno federalista.
El Gobierno de Jartum y los grupos rebeldes firmaron un alto al fuego humanitario el 8 de abril del 2004 en Yamena (Chad), que ha sido continuamente violado, así como iniciaron conversaciones de paz en Abuja en noviembre pasado, que concluyeron con la firma de unos protocolos.
Pero, pese a que las partes se comprometieron a reanudar las negociaciones a finales de este año, estas se encuentran estancadas, porque los grupos rebeldes se niegan a sentarse en la mesa hasta que el Gobierno sudanés y las milicias Yanyauid frenen los ataques.
Por otro lado, los funcionarios hicieron hincapié en la necesidad de un mayor apoyo internacional para ampliar la misión de la UA en Darfur (AMIS), que cuenta actualmente con 2.400 efectivos.
Así pues, se remitieron al informe que el secretario general, Kofi Annan, ha presentado al Consejo de Seguridad para que se duplique el número de tropas a 7.477 soldados y policías a finales de agosto. EFE
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