Ginebra. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el ministro de Asuntos Exteriores israelí, David Levy, acordaron hoy, martes, establecer los mecanismos necesarios para desarrollar completamente la resolución 425 del Consejo de Seguridad sobre la retirada total e incondicional de Israel del Líbano.
Annan y Levy se reunieron en la sede de la ONU en Ginebra durante una hora y media para estudiar la anunciada retirada de las tropas israelíes de la zona de seguridad de 850 kilómetros que ocupa en el sur del Líbano a finales del próximo mes de julio, operación que se completará en una sola acción, explicó el secretario general.
Igualmente destacó que el representante israelí le informó oficialmente de la retirada de las tropas y de la intención de su Gobierno de cooperar "completamente" con la ONU en el marco de las resoluciones relevantes del Consejo de seguridad.
Annan y Levy se mostraron además de acuerdo en la necesidad de cooperación entre todas las partes implicadas para "evitar cualquier deterioro de la situación durante la retirada".
El ministro israelí insistió en que se trata de una decisión unilateral no condicionada, que no depende del acuerdo de Líbano o Siria y cuyo único objetivo es la consecución de la seguridad y la estabilidad del Estado hebreo.
En este sentido, afirmó que "Israel está preparada para cooperar con la ONU en el desarrollo de todos los aspectos de la resolución 425", que data de 1978 y que contempla la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano.
La resolución también pide el estricto respeto de la integridad territorial libanesa, de su soberanía y de su independencia política, además de establecer la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), con la misión de restaurar la paz y la seguridad y de devolver al Gobierno del Líbano su autoridad efectiva en el área.
Respecto al mantenimiento de la FINUL, que en la actualidad cuenta con 4.500 efectivos, Levy indicó que corresponde al secretario general y al Consejo de Seguridad de la ONU decidir "si las fuerzas son suficientes o hay que reforzarlas".
El ministro israelí indicó que su país sólo busca la tranquilidad pero recordó que Israel tiene los medios para defenderse y para destruir los planes de aquellos que podrían tener interés en acabar con la estabilidad de la región.
Asimismo aseguró que su país sólo quiere la paz y mostró su extrañeza por la reacción de algunos de los países implicados en el conflicto de Oriente Medio, como Siria, que se han mostrado contrarios a su retirada unilateral del sur del Líbano.
No obstante aseguró que "nuestra decisión no está ligada a lo que haga o diga -el presidente sirio Hafez- Asad", aunque agregó que "si es posible con cooperación, mejor".
En este sentido, destacó que el presidente estadounidense, Bill Clinton, no recibió de su homólogo sirio, Hafez Asad, respuesta a las concretas preguntas que le formuló en la reunión celebrada hace diez días en Ginebra.
"La pelota está en terreno sirio" afirmó Levy, que señaló que ahora corresponde a Damasco aportar las respuestas.
El ministro israelí se mostró, sin embargo, optimista ante la posibilidad de llegar a un acuerdo de paz con Palestina "este mismo año" y aseguró estar dispuesto a acudir inmediatamente a Beirut para hacer la paz con el Líbano si las autoridades libanesas están de acuerdo.
Annan se reunió también con el encargado de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, Bernard Miyet, y el coordinador especial de Naciones Unidas para el proceso de paz de Oriente Medio, Terje Rod Larsen.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.