Naciones Unidas, 17 feb (EFE).- La ONU alertó hoy de que el hecho de que algunos países industrializados como Estados Unidos no hayan firmado el Protocolo de Kioto limitará la eficacia del tratado.
Así lo manifestó el subsecretario para Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, José Antonio Ocampo, en una conferencia para analizar las repercusiones de la entrada en vigor, ayer miércoles, del acuerdo.
Insistió en que el cambio climático no es una cuestión puramente científica, sino que afecta a las políticas económica y de medio ambiente que emprenden los gobiernos.
Ocampo indicó que aunque la entrada en vigor del Protocolo es un "paso decisivo" para reducir los gases que causan el efecto invernadero, que provoca el calentamiento de la tierra, también levanta interrogantes relacionados con su eficacia.
"La eficacia de estos mecanismos se verá limitada por la no participación de algunas naciones industrializadas que son los mayores emisores de gases de efecto invernadero", declaró.
Asimismo, resaltó que los países del mundo en desarrollo, que están exentos en el tratado, son los responsables de la mitad de las nuevas emisiones de gases.
El Protocolo de Kioto establece obligaciones de mitigación de gases contaminantes sólo para los países industrializados, que deberán reducir sus emisiones entre 2008 y 2012 en un 5,2 por ciento respecto a los niveles de 1990.
Ocampo advirtió que incluso si estas naciones logran dicho objetivo, las emisiones mundiales deberían reducirse un 50 por ciento en 2050 si se quiere mantener el calentamiento de la tierra por debajo de los dos grados centígrados, como se requiere para que no se considere un peligro para el clima.
Por ello, destacó que ahora la comunidad internacional "debe pensar más allá de Kioto y visualizar una solución al problema más efectiva y a largo plazo", como es la exploración de opciones tecnológicas de energías renovables.
El Protocolo de Kioto, que entró en vigor 90 días después de la adhesión de Rusia, no cuenta con la firma de Estados Unidos, que con un 20,6 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero es el país más contaminante del mundo.
EEUU se retiró en 2001 de la negociación del tratado por considerar que aplicarlo en su territorio le costaría cinco millones de puestos de trabajo y miles de millones de dólares en pérdidas.
El senador republicano Chuck Hagel participó en la conferencia para defender la política de EEUU alegando que representaría "perjuicios serios para la economía del país".
Declaró que EEUU, que fue el primer país desarrollado que firmó la Convención del Cambio Climático en junio de 1992, está en contra de participar en cualquier convenio internacional que imponga obligaciones legales.
"EEUU no puede firmar el protocolo a no ser que se les requiera a los países en desarrollo cumplir con los mismos estándares", afirmó Hagel, quien abogó por iniciativas internacionales que tiendan un puente en los países ricos y pobres.
Destacó que las políticas sobre el cambio climático y cualquier iniciativa medioambiental no se pueden considerar de forma aislada de los intereses económicos y energéticos.
En este contexto, adujo que el Gobierno de EEUU está estudiando iniciativas sobre el cambio climático con el sector privado, los grupos de interés público y la ONU. EFE
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