Naciones Unidas, 22 feb (EFE).- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, condenó el atentado de hoy contra una mezquita chíi en la ciudad iraquí de Samarra (norte) y pidió a todas las comunidades de ese país que actúen con moderación ante este acto de provocación.
En un comunicado, Annan señaló que el atentado contra la mezquita del imán Ali Al-Hadi, perpetrado esta mañana, tiene la clara intención de "provocar luchas sectarias y socavar aún más la paz y la estabilidad en Irak".
Ante esta situación, exhortó a todas las comunidades a actuar con moderación y pidió a todos los líderes políticos y religiosos a unirse en un espíritu de diálogo y respeto mutuo para infundir calma.
Asimismo, les pidió dedicar sus esfuerzos a asegurar que se respeten los derechos humanos y la protección de los lugares de culto.
Annan añadió que la ONU continuará haciendo todo lo posible para asistir al pueblo iraquí en la promoción del diálogo y la reconciliación nacional.
El atentado de hoy contra la mezquita del imán Ali al Hadi no causó víctimas, pero destruyó la cúpula de oro del santuario.
Tras el atentado, 27 mezquitas suníes de Bagdad fueron atacadas, al parecer por fieles chíies que reaccionaron contra la destrucción del santuario de Samarra.
La violencia desatada se cobró la vida de al menos seis suníes, tres de ellos imanes, mientras que otro clérigo suní fue secuestrado en Bagdad.
El representante especial de la ONU en Irak, Ashraf Qazi, condenó enérgicamente el atentado contra la mezquita de Samarra, que calificó como un "sacrilegio" dirigido a inflamar las pasiones sectarias y minar las perspectivas de paz en el país árabe.
Tras anotar que el Gobierno iraquí debe llevar a los responsables del atentado ante la justicia, Qazi pidió al pueblo de ese país que evite caer en las provocaciones y se oponga a los que promueven la violencia para enemistar a las diferentes comunidades.
"Los iraquíes necesitan unirse en un espíritu de fraternidad y respeto mutuo para considerar alternativas pacíficas y solucionar esta situación", apuntó.
Con este propósito, Qazi anunció que invitará a los principales líderes gubernamentales, políticos, religiosos y civiles a reunirse para discutir la necesidad urgente de adoptar una política común y tomar medidas concretas e inmediatas con el objetivo de poner fin a la violencia sectaria.
El Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunió hoy en consultas a puerta cerrada, también condenó el atentado en una declaración a la prensa, en la que se urge a los distintos sectores iraquíes a mantener la calma y no responder a las provocaciones. EFE
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