La mayoría de las víctimas parecen ser de nacionalidad austriaca y alemana.
Entre los fallecidos, cuyos cadáveres fueron rescatados de la nieve por la organización humanitaria, se encuentra un instructor danés de esquí de 34 años, que falleció en el hospital al que fue trasladado.
Un total de 150 personas, numerosos perros adiestrados y siete helicópteros participan en las intensas tareas de rescate de los sepultados.
Sin embargo, la búsqueda de posibles supervivientes es muy difícil por las características del terreno, empinado y pedregoso, en el que cayó el alud, de 150 metros de anchura.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.