Saprissa tendrá que comenzar a buscar un nuevo entrenador para la próxima temporada, pues Jorge Mario Olguín no continuará con el equipo, dado que el argentino presentó su renuncia.
Así lo confirmó el propio técnico, quien adujo que al firmar el contrato que lo ató al equipo morado, se estipula que, si recibía una oferta mejor, podría rescindir el nexo contractual.

"Hoy (ayer) llegué a un acuerdo con otro equipo y le comuniqué inmediamente a los directivos mi decisión", afirmó Olguín.
Consultado sobre a cuál cuadro dirigirá, prefirió no identificarlo, aunque dijo que milita en la segunda división del futbol español.
Olguín aseveró que presentó su renuncia ante la directiva morada, y que se hará efectiva una vez concluido el actual torneo nacional.
El entrenador fue contratado el 22 de febrero para dirigir esta y la siguiente temporada, en sustitución de Carlos Watson. Es un hecho que el preparador físico, el argentino Horacio Isurralde, también deje a los morados.
Durante el presente torneo de Primera División, Olguín dirigió nueve partidos, de los cuales ganó cuatro, empató 2 y perdió tres.
En los dos últimos encuentros, que significaron el arranque de la segunda fase, Saprissa tropezó. El miércoles anterior perdió un gol a cero ante Carmelita en el Estadio Nacional, y el domingo pasado en su estadio igualó y luego perdió el desempate frente a Pérez Zeledón, tras ir arriba dos a cero.
Viento en contra
La llegada de Olguín a Saprissa aplacó una serie de recriminaciones contra el anterior técnico y la Junta Directiva por parte de la oposición y la Ultra Morada.
Su imagen de campeón mundial con su selección patria en el mundial Argentina 78, pesó mucho en los críticos, los cuales guardaron las baterías.
No obstante, varios hechos en los últimos días propiciaron un clima de crisis que elevó la presión sobre jugadores y cuerpo técnico.
Entre ellos están las denuncias (confirmadas el domingo por Rónald González) de graves problemas económicos que, supuestamente, originaron el atraso en los salarios y fichajes de los futbolistas, hecho negado por Enrique Artiñano, presidente morado.
Mientras algunos jugadores afirmaron que no recibían a tiempo su dinero, otros cuestionaron la compra de una casa club por un millón de dólares.
A ello se unieron los pobres resultados en la gramilla, que el domingo llegaron a límites insoportables para Olguín, pues tuvo que esperar un buen rato antes de abandonar el estadio Saprissa ante el temor de ser agredido por aficionados saprissistas.
De esta forma, la incertidumbre creció hasta que ayer explotó con la renuncia del técnico, el cual fue apoyado hasta el último minuto por Artiñano.
"Primero me voy yo, antes que Olguín", había dicho el jerarca morado ayer en la mañana, durante el entrenamiento de Saprissa en el Colegio de Abogados, en Zapote.