Cuatro meses después de su inesperada muerte, Stanley Kubrick fue el rey de la taquilla en Estados Unidos el fin de semana con su última película, Eyes Wide Shut (Ojos completamente cerrados), que recaudó $22,8 millones (¢65.660.000) entre el viernes y el domingo.
El tórrido psicodrama protagonizado por el matrimonio en la vida real de Tom Cruise y Nicole Kidman recibió casi la mitad de los $46 millones (¢13.248.000) que obtuvo en total en 1987 la penúltima cinta de Kubrick, Full Metal Jacket (Nacido para matar), en el mercado norteamericano, dijo un alto ejecutivo de Warner Bros.
Kubrick falleció de un ataque cardíaco en marzo, a los 70 años, cuando estaba terminando la postproducción de Eyes Wide Shut.
Los observadores dijeron que el debut de Eyes Wide Shut fue muy sólido tomando en cuenta el complicado tema de la trama, el hecho de que fue clasificado para mayores de 16 años, marginando el segmento juvenil, que es el que más asiste al cine, y su duración de dos horas y 39 minutos.
"Las películas de Kubrick en realidad no son para las grandes masas de cinéfilos consumidores de palomitas de maíz", dijo Gitesh Pandya, de un sitio de la Internet relacionado con la taquilla.
Eyes Wide Shut fue la sexta cinta consecutiva de Cruise que debuta en el primer lugar de las preferencias del público, y Pandya vaticinó que tenía buenas posibilidades de llegar a ser su quinta consecutiva que sobrepasa los $100 millones (¢288.000.000) si logra atraer a otros segmentos del público norteamericano.
El filme más taquillero del fin de semana previo, la comedia de adolescentes del último año de la escuela secundaria, American Pie (Pastel de manzana), bajó al segundo lugar con una recaudación de $13,3 millones (¢3.830.000).
En el tercer lugar se mantuvo el comediante Adam Sandler y su película Big Daddy (Papi grande), la que recibió $10,5 (¢3.024.000) con los que totalizó $134,6 millones (¢ 38.592.000) en 24 días.