Washington, 11 dic (EFE).- La Organización de Estados Americanos (OEA) reiteró hoy su compromiso de convertir a la región en una zona libre de armas nucleares, biológicas y químicas.
El presidente de la Comisión de Seguridad Hemisférica del organismo, el embajador de Costa Rica Javier Sancho-Bonilla, reafirmó ese compromiso en un acto celebrado en la sede de la OEA en Washington.
El acto se llevó a cabo en el marco de una reunión especial para promover la adhesión universal a la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción.
El encuentro se realizó en cumplimiento del compromiso asumido por los cancilleres de las Américas en la Asamblea General de la OEA celebrada en Santo Domingo en junio de este año.
Durante la sesión, expertos sobre el tema analizaron los avances gubernamentales en intercambio de información sobre experiencias vinculadas al trabajo legislativo y administrativo necesario para implementar el mencionado tratado.
Un comunicado del organismo añadió que la reunión enfatizó en la colaboración internacional a nivel regional y bilateral para combatir la proliferación de armas nucleares, químicas y biológicas; sus sistemas vectores, como misiles y cohetes; y materiales relacionados, dentro del marco de la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada en 2004.
La Resolución 1540 forma parte de las medidas internacionales dirigidas a impedir la proliferación de armas de destrucción masiva y en particular "impedir y contrarrestar la adquisición y el uso por terroristas de estas armas mortíferas".
Peter Burian, el presidente del Comité 1540, establecido por el Consejo de Seguridad de la ONU, señaló que la amenaza es real y las consecuencias de un ataque terrorista con armas de destrucción masiva serían inconmensurables.
"Ningún Estado está exento de este peligro, ya que los actores no estatales pueden buscar aprovechar el territorio de cualquier Estado usándolo como santuario, por ejemplo para el tráfico ilegal de bienes, para actividad financiera ilegal, o para la venta, en terceros países, de artefactos relacionados con armas de destrucción masiva", dijo Burian.
El director general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Rogelio Pfirter, subrayó la necesidad de la voluntad política de todos los Estados miembros y de la implementación eficaz de planes específicos para la destrucción de todos los almacenes de armas químicas.
"No debe haber excepciones a la prohibición contra las armas químicas. Los Estados que permanecen fuera del régimen se verían cada vez más aislados de la corriente principal", advirtió.
Sancho-Bonilla resaltó la labor de la OEA en promover la seguridad continental como tema prioritario.
El embajador de Costa Rica se refirió a la Declaración sobre Seguridad en las Américas, aprobada en México en 2003, por los Estados miembros permitiéndoles establecer "normas nacionales y controles" a la exportación de materiales, tecnología y conocimientos especializados que puedan contribuir a la elaboración, producción o utilización de las armas de destrucción en masa y sus medios vectores". EFE
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