Bautizado en el mundo de las letras como "el poeta del mar Egeo", Odysseus Elytis recibió en 1979 el premio Nobel de Literatura por "su poesía, que arranca del fondo de la tradición griega y describe con sensualidad pujante e inteligencia lúcida la lucha del hombre moderno por la libertad creadora", según expresa en su pronunciamiento el jurado de la Academia Sueca.
En opinión de Jesús Ferrer Solá, "toda la obra de Elytis constituye una búsqueda de la integridad y fortaleza moral necesarias para enfrentarse a la miseria y la violencia de nuestro mundo. Para él, la libertad representa el fundamento ineludible de la esencia humana".
Nació en Heraklion, Creta. Su nombre verdadero era Odysseus Alepoudhelis; como no le gustaba el apellido, que literalmente significa "zorrillo", lo cambió por Elytis, vocablo que formó con las palabras del idioma griego Grecia, esperanza y libertad.
Inició estudios de Derecho, que abandonó para consagrarse a la literatura y al arte; en toda su obra pueden rastrearse influencias de Hesíodo, la Biblia y las concepciones religiosas de la Iglesia Ortodoxa griega.
Bajo el influjo de Andreas Embirikos, el más importante impulsor del surrealismo en Grecia, publicó en 1936 algunos de sus más importantes poemas, en libros titulados Orientaciones y Sol primero. La etapa fundamental de su manifestación artística se inició en 1948, cuando viajó a París y se relacionó con los poetas André Bretón, Paul Eluard y Henri Michaux.
Durante muchos años se dedicó a la crítica de arte en periódicos y revistas especializadas, y ello le dio ocasión de conocer a pintores como Matisse y Picasso, quienes realizaron ilustraciones para algunos de sus libros.
En 1959, su voz lírica alcanzó el apogeo con Es digno, himno a Grecia, la de ayer y hoy, obra que fue adaptada musicalmente bajo la forma de oratorio por el célebre músico griego Mikis Theodorakis en 1963. Como fruto de sus propias experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, escribió Canto heroico.
En 1978 vio la luz María de las brumas, poema que mezcla lirismo y espiritualidad, dedicado a una mujer a quien amó apasionadamente. Otras de sus obras importantes son Clepsidras de lo desconocido, Expóradas, Seis y uno, Arrepentimiento para el cielo, El árbol de la luz y la catorce belleza, El monograma, El pintor Teófilo y Las hermanas.
En el discurso que pronunció ante la Academia Sueca cuando recibió el premio Nobel, Elytis dijo: "Deposito a vuestros pies estas palabras que tienen 3.000 años de antigüedad, pero que están tan frescas como si acabaran de salir del Egeo: la palabra mar, la palabra sol, la palabra libertad".
Junto a Yannis Ritsos, Nikiforos Vrettakos, Zof Kareli y Minas Dimakis, Elytis forma parte de la generación griega que supo imprimir un nuevo carácter nacional a la lírica de su país. Falleció en Atenas.