
Tras ganarle la mala jugada al corazón, al sobrevenirle un infarto agudo de miocardio, el bolichista costarricense Marco Aurelio Odio pudo caminar ayer un breve rato en la clínica Corazones Unidos, en Santo Domingo, República Dominicana.
El campeón nacional y centroamericano ingresó la madrugada del miércoles, ayudado por sus compañeros de delegación, a ese centro especializado en cardiología, tras terminar la noche del miércoles su participación en el torneo Sebelen Bowling Center, en la capital dominicana, donde ganó, con Francisco Fonseca, el evento de pareja.
Odio superó con éxito un paseo de caminata y una prueba de esfuerzo, por recomendación de los doctores Carlos García, José Luis Peña y Ricardo Pérez, quienes intervinieron ese día al bolichista tico, y es probable que hoy abandone la sala de cuidados intensivos.
El médico José Joaquín Puello, presidente del Comité Olímpico Nacional de República Dominicana, se mantiene a la expectativa del estado del deportista y asegura que su organización se hará cargo de los gastos médicos.
Roberto Chaves, dirigente del boliche tico y miembro del Comité Olímpico Nacional (CON), dijo ayer que "todavía no tienen informes de cuándo regresará Marco Aurelio".
Odio, clasificado para jugar el Torneo Internacional de la Raza, en octubre próximo, y su décima Copa Mundial, en Irlanda, en noviembre, es casi seguro que quedará fuera de ambas competencias.
Su lugar en La Raza, a celebrarse entre el 12 y 19 de octubre entrante, es posible que sea ocupado por su suegro Jacinto Xirinach, quien, con sus 6.767 pines y 193 de promedio general, ante la ausencia del yerno, gana el pase a la clasificación.