Desde la guerra de las Malvinas, cerca de la Tierra del Fuego, hasta la caída del muro de Berlín, en la monocromática Alemania de invierno, desde Depeche Mode hasta U2, la década de los ochenta es recordada por sus grandes acontecimientos y por su música, que plasmó el sentir de sus generaciones.
Al hablar de los ochenta, las miradas de sus hijos, que probablemente se encuentren estrenando la adultez, no pueden evitar dirigirse con nostalgia a artistas como Freddy Mercury, Suzanne Vega con su Luka , o al Michael Jackson de Thriller ; o a grupos como Simple Minds, Queen, Erasure o Pet Shop Boys.
Dos de esos grupos protagonistas de la década están de nuevo en escena, con material totalmente nuevo. Uno de ellos es Duran Duran, que en esta ocasión se presenta con los mismos integrantes que lo fundaron.
Los cinco de Birmingham se habían separado en 1984, luego de que varios de ellos se casaran. Pero el año pasado regresaron al estudio, luego de 22 años de grabar su último trabajo, Seven & Ragged Tiger, y demostraron que la química sigue intacta. Así, la banda integrada por Simon Le Bon, John Taylor, Andy Taylor, Roger Taylor y Nick Rhodes, grabó Astronaut con toda su alineación titular.
Es su decimocuarto disco, y aún conserva la energía de sus principios. Ya desde la primera canción (Reach up for the) Sunrise , no cabe duda que se trata de Duran Duran.
Astronaut contiene 12 canciones, entre rock y pop dance, con las que pretenden continuar con su público más fiel, pero, sobre todo, sumar entre sus fanáticos gente joven, y lo están logrando.
Su primer sencillo fue (Reach up for the) Sunrise , se alzó con el quinto puesto en la lista de éxitos británica. Ésta ha sido su mejor entrada al top ten desde 1984, cuando compusieron A view to a kill . Actualmente el tema suena en las radios es What happens tomorrow.
El grupo fue clave para afianzar un movimiento musical que surgió a principios de los 80 en Inglaterra, conocido como nuevos románticos, hijo del new wave y que enfatizaba el estilo y el glamour en una mezcla de post-punk , mundo del que procedían todos los de Duran Duran.
Nota electrónica. El otro grupo británico que también marcó época en los 80, continúa trabajando y acaba de sacar disco, conservando su estilo, es New Order.
En el marzo pasado, publicaron Waiting for the Sirens' call , un disco que en ocasiones parece regresar al mítico New Order de la primera mitad de los años 80, en canciones como Morning Night and Day , Dracula's Castle , Turn y Waiting for the Sirens' call, sin que por ello se le pueda todavía comparar con los ritmos eletrónicos de su principal disco, Technique (1989).
Las 11 canciones de su nueva producción reflejan influencias tan diversas como la música electrónica, el rock , el dance y el punk , mezclados con su particular aire romántico y su modernidad, que permite reconocer cualquiera de sus canciones con solo escuchar su bajo triste o sus teclados.
New Order surgió a principios de los 80, de las cenizas del popular grupo Joy Division, luego de que su vocalista, Ian Curtis, se suicidara en mayo de 1980. Los tres miembros restantes, Bernard Sumner (vocalista y guitarrista), Peter Hook (bajista) y Stephen Morris (baterista) decidieron continuar bajo el nombre de New Order. Ese mismo año, se sumó a la agrupación una mujer, la tecladista Gillian Gilbert, quien por entonces era novia de Morris.
Su disco debut, Movement , salió el año siguiente a su conformación, en 1981. El primer sencillo, Ceremony , fue un éxito en la lista de las 40 principales canciones del Reino Unido en la primavera de ese año.
En sus 28 años de carrera, New Order ha cambiado el rostro de la música pop en varias ocasiones. Cuando sus integrantes conformaban su banda madre, Joy Division, componían música potente y sutil, glacial , pero cargada de dolor. Love Will Tear Us Apart se considera como una de las 25 mejores canciones británicas. También son autores de uno de los himnos de la música pop electrónica, Blue Monday , uno de los sencillos más vendidos en la historia musical en su tierra.