
La carrera artística de la cantante costarricense Amelia Barquero es conocida por muchos seguidores del canto lírico en el país. Entre el año 1958 y 1992 desarrolló una carrera como intérprete que la llevó a presentarse en escenarios de España, Estados Unidos, México, Centroamérica y Suramérica.
Luego, se desenvolvió como profesora en el Conservatorio de Castella, en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional. Fundó el Coro Heredia Canta, de la Universidad Nacional, y hasta se desenvolvió como Cónsul General de Costa Rica en San Francisco, California, durante tres años.
Hoy su nombre vuelve a sonar porque una composición suya fue escogida para ser estrenada en Italia. Es De prisa pastores, una obra coral a cinco voces y a capela, en la que utilizó ritmos autóctonos como el tambito y la parrandera.
La pieza forma parte del concierto ControCanto Natale in Musica 2007 que organiza la Fondazione Adkins Chiti: Donne in Musica.
Además de la obra de Barquero la organización escogió temas de compositoras de Canadá, Estados Unidos, Ucrania, Uruguay, Alemania e Italia para ser estrenadas en el mismo concierto.
En total son cinco presentaciones, que tienen lugar del 14 al 26 de diciembre, en sitios como Roma, Frascati, Affile y Roccasecca. La interpretación está a cargo de músicos y cantantes italianos.
De viaje. La participación de la costarricense en esta cita se debió a la invitación que le formuló la directora artística de la fundación, Patricia Adkins Chiti.
“Yo formo parte de la Asociación Mujeres Costarricenses en la Música, que agrupa a compositoras, educadoras musicales, directoras, cantantes, solistas instrumentales e intérpretes de música de cámara y coro. Este grupo está afiliado a la Fondazione Adkins Chiti, que fue el que extendió la invitación. Luego de que les enviamos las obras, ellos hicieron la escogencia”, comentó Amelia, quien además es la hermana mayor de la conocida soprano costarricense Zamira Barquero.
Inicios. Aunque esta cantante conoce mucho de música y ha visitado diversos escenarios es hasta ahora, a sus 62 años, que comienza a componer y a obtener sus primeros frutos. “Estoy iniciando mi carrera como compositora porque un artista no puede estar quieto. Esta nueva faceta nació a raíz de que mi hija se fue a trabajar a España como misionera y me pidió un material que le sirviera para atraer a niños y jóvenes. Compuse diez canciones religiosas y me entusiasmé con la idea”, afirma.
Actualmente, además de dedicarse a la docencia en su propia Academia de Música Barquero-Ramírez, esta amante de la música está escribiendo obras populares y religiosas. “Componer para mí es una manera de mantenerme activa y vinculada con la música. Estoy acostumbrada a estar en los escenarios desde que tengo ocho años. La última ópera que canté fue en el Teatro Nacional, en el año 1992. Recuerdo que fue La ópera de los tres centavos , de Bertolt Brecht”, recordó, como si fuera ayer.