Roma. El "Moisés" de Miguel Angel, obra maestra de la escultura universal, será restaurado durante los primeros nueve meses de 2001 ante la permanente mirada de una red de cámaras que permitirán seguir los trabajos a través de Internet.
El proyecto, presentado hoy en la capital italiana, abarca de hecho todo el complejo donde se ubica la colosal escultura, en la iglesia romana de San Pietro in Vincoli: la tumba de Julio II, uno de los papas para los que trabajó Miguel Angel Buonarroti.
La ministra italiana de Bienes Culturales, Giovanna Melandri, subrayó que con esta iniciativa se abre un nuevo periodo en las restauraciones de las grandes obras de arte a la vista del público.
Además de poder comprobar puntualmente por Internet las tareas de los restauradores, el "Moisés" podrá seguir siendo visitado en su emplazamiento, ya que se montará un dispositivo especial de andamios transparentes.
Una de las principales características de este proyecto es su carácter abierto, ya que se parte de una serie de planteamientos previos que sólo se materializarán a medida que transcurran los trabajos.
Con la información recabada durante la limpieza parcial del conjunto ante el Jubileo del año 2000, se ha trazado un programa que, en palabras de Melandri, esconde grandes sorpresas y parece destinado a abrir un encendido debate, que desembocará en un simposio internacional a mediados del año próximo.
Los puntos de partida son los planes originales de Miguel Angel, basados en un proyecto tridimensional, y las transformaciones que ha ido sufriendo a lo largo de los años el complejo que alberga al "Moisés".
Con toda probabilidad, la escultura del profeta bíblico, sentado, apoyando su brazo derecho sobre las Tablas de la Ley y mirando de perfil, será movida hacia adelante para descubrir sus espaldas, ahora pegadas al muro.
Este desplazamiento no sería el primero, ya que en 1818 se llevó a cabo otro para sacar un molde en yeso, solicitado al Gobierno Pontificio por el entonces príncipe regente de Inglaterra, el futuro rey Jorge IV.
Además del basamento original, este movimiento hacia adelante de la escultura se espera que permita descubrir un bajorrelieve obra del propio Miguel Angel, del cual existen referencias documentales.
Los expertos valorarán también la reapertura de la ventana cenital que originariamente se abría en lo alto del conjunto y que fue cerrada a mediados del siglo XVIII.
La eventual reposición de este foco de luz y su consiguiente efecto sobre la penumbra que hoy rodea al "Moises" es otra de las sorpresas que se esconden tras la anunciada restauración.
En un segundo plano, se redefinirá el aspecto cromático de la pared de apoyo de la sepultura con el objetivo de devolverle sus colores originales, sustituidos y degradados con el paso del tiempo.
La tumba de Julio II fue encargada por este pontífice a Miguel Angel en 1505 con el propósito de que estuviera adornada por 40 figuras, pero el magno proyecto se vio reducido finalmente al "Moisés" y "Los Esclavos", actualmente en París y Florencia.
Los caracteres del Pontífice y del genial artista, a pesar de su mutua y profunda admiración, chocaron una y otra vez en torno a este encargo, hasta el punto de que el propio Miguel Angel le bautizó con el sobrenombre de la "Tragedia del Sepulcro".
El proyecto "Moisés" completa su innovador planteamiento de restauración abierta al público con una serie de citas culturales asociadas, que llevarán la firma a lo largo del año del fotógrafo Helmut Newton y del músico Michael Nyman, que ya trabaja en una composición especial.
Con un presupuesto de 278.000 euros, aportados por la sociedad que gestiona el juego de las loterías en Italia, su plazo de ejecución ha sido fijado entre enero y septiembre de 2001.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.