Bogotá, 31 may (EFE).- El obispo católico colombiano Jose Luis Serna Alzate, investigado por supuestos nexos con las guerrillas, admitió hoy que tuvo contactos directos con guerrilleros y paramilitares, pero siempre en busca de liberar secuestrados.
Serna Alzate, que se retiró el año pasado de las funciones episcopales tras ser obispo de la diócesis de Honda-Líbano, en el departamento del Tolima (oeste), dijo a Radio Caracol que se entrevistó personalmente varias veces con miembros de las organizaciones armadas irregulares.
El prelado, que reside en su ciudad natal de Manizales (capital de Caldas, oeste), fue citado a una investigación por la Fiscalía general de la nación que detuvo a diecisiete funcionarios y ex funcionarios acusados de apoyar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un municipio del Tolima.
"En asuntos de dinero no he intervenido, pero con las FARC, el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las Autodefensas (paramilitares) si he dialogado, sin que eso quiera decir que hay alguna vinculación con esas organizaciones", subrayó el obispo.
"Todo obispo está en la obligación de buscar a las ovejas que tienen dificultad y eso fue lo que hice para que muchas personas retornaran a la libertad y sobre eso conoció la Conferencia Episcopal y el mismo Gobierno cuando se logró la liberación de soldados y policías", agregó.
Entretanto, el fiscal general de la Nación, Luis Camilo Osorio, confirmó que Serna Alzate fue "llamado a indagatoria", pero advirtió de que no hay ninguna orden judicial en su contra.
"Debemos tener cautela, ser prudentes, porque no sabemos en que funciones estaba monseñor", expresó el fiscal a los periodistas en Medellín.
La Fiscalía ordenó el pasado 22 de mayo la detención de alcalde de Villahermosa (Tolima), Jesús Antonio Giraldo Vega, el ex alcalde Germán de Jesús Uribe Arcila, un funcionario municipal, un médico, una enfermera y el propietario de una estación de radio, entre otras personas.
Serna Alzate, que también fue obispo en la región del Caquetá (suroeste), fue miembro de una comisión de paz establecida en 1983 para dialogar con las FARC por el Gobierno del entonces presidente, Belisario Betancur (1982-86). EFE
gta