Madrid, 1 jun (EFE).- Los hermanos Gallagher presentaron hoy en la sala Aqualung de Madrid su nuevo trabajo, "Don't believe the truth", con el que rompían tres años de silencio, y lo hicieron con un concierto en el que los temas clásicos como "Wonderwall" o "Rock and roll star" pudieron con nuevos como "Lyla" o "A bell will ring".
Fueron hora y media de sonidos contundentes, que las mil doscientas personas que llenaban la sala soportaron estoicamente a pesar del calor insoportable que se respiraba en el recinto.
Lian y Noel Gallagher, acompañados por Andy Bell al bajo, Gem Archer a la guitarra y Zak Starkey, hijo del beatle Ringo Starr, a la batería, hicieron gala de ese mal humor que les caracteriza y no estuvieron nada simpáticos con sus entregados fans.
Para abrir el concierto eligieron un tema nuevo, "Turn up the sun", seguido del primer single del disco, "Lyla", y a partir de ahí fueron intercalando piezas emblemáticas de sus diez años de carrera, como "Cigarrettes and alcohol", "Life for ever" o "Don't look back in anger", con piezas nuevas como "The meaning of soul" o "The importance of being idle", que hacían que bajase el ritmo del concierto.
El caso es que los fans se fueron contentos y los Gallagher cumplieron con su visita a España. La próxima en julio en Benicassim, en el festival que se celebra cada año en la costa mediterránea española. EFE
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