Es cierto que es el ratón más famoso del mundo, pero la gracia del inocente y bueno de Mickey Mouse está muy por debajo de los personajes animados del momento: Johnny Bravo, Megabebés, Rugrats, Vaca y Pollito...
Aunque los adultos no lo crean, los hábitos televisivos de los más pequeños de la casa cambiaron y hoy los programas de dibujos animados más exitosos no son de hadas ni héroes invencibles, sino de criaturas chistosas que saben lo que es perder, ser feo, marginado y a los que no les tiembla la voz para soltar un eructo de satisfacción.
El nacimiento de gigantescas cadenas de cable dedicadas por entero a lo infantil; un mayor acceso de la niñez a la información y una creciente participación de los niños en los contenidos que desean ver, son algunos de los elementos que incidieron en la mutación de los animados.
El nuevo niño
Mucho del cambio en el perfil de los personajes de series animadas, más que a sus creadores adultos, se debe a los cambios por los que han pasado los mismos niños.
Según el investigador de mercados Marco Cabrera, el niño de hoy no es el mismo de hace unas décadas. "Hoy los niños tienen un amplio acceso a la información y la tecnología y son mucho más exigentes respecto a los productos que consumen", aseguró.
Y esto se nota en la estrategia seguida por los grandes canales infantiles como Cartoon Network, Fox Kids y Nickelodeon: no conformes con la televisión, también intentan llegar a los pequeños mediante Internet, con vistosas páginas llenas de juegos, regalos "virtuales" y concursos que le dan al niño el poder de interactuar con sus personajes, algo que no vieron los seguidores de Los Picapiedra o el Oso Yogui .
Fue precisamente el nacimiento de estas cadenas lo que desató buena parte del nuevo mundo animado. Así lo explicó César Maurel, artista plástico con varios trabajos acerca del mundo de los dibujos animados y el cómic.
"Al entrar a competir los canales de cable por el público infantil, surgió la necesidad de crear nuevas series que se adecuaran a los gustos actuales de la niñez".
Caso claro fue Cartoon Network, empresa creada por Ted Turner y que obtuvo como herencia las grandes series animadas de Metro Goldwin Meyer, Hanna Barbera y Warner Brothers como Looney Tunes , Tom & Jerry , Los Supersónicos y Scooby Doo .
Sin embargo, el canal salió al aire también con varios programas innovadores destinados a cubrir los gustos del nuevo niño: Johnny Bravo , Las Chicas Superpoderosas , La Vaca y el Pollito , La Comadreja , El laboratorio de Dexter y la lista sigue y sigue.
Amplia oferta
Lo nuevo se volvió moda y las cadenas invirtieron millones en series que les han deparado millones de seguidores en todo el mundo.
Nickelodeon apostó y ganó con Los Rugrats , unos bebés con figuras desproporcionadas, facilidad para meterse en problemas y poner en evidencia la incompetencia de los adultos.
Warner creó series con personajes alocados ( Animaniacs y Fenomeoide ) y con mentes adultas en cuerpos pequeños ( Pinky & Cerebro ).
Por su lado, Fox Kids lanzó mundialmente a Oggy y las Cucarachas , serie francesa que demostró que se puede tener éxito entre los niños sin necesidad de más palabras que los monosílabos, y a Los Megabebés , un trío de pequeños con poderes radioactivos y hábitos de higiene casi inexistentes.
Pero, aunque el grueso de esta producción viene de Estados Unidos, el fenómeno nació en Europa y Japón. En este país, el éxito del animé en niños fue un buen modelo a seguir por los estadounidenses.
¿Cuál es el perfil de los nuevos personajes? La respuesta no es sencilla, pero varias cosas están claras: son seres capacitados para perder (impensable en Supermán), de estado de ánimo cambiante y en medio de situaciones muy similares a las que viven los niños en la actualidad.
"El blanco y el negro, lo bueno y lo malo no son tan marcados. Ahora tenemos personajes grises pensados para el gusto del niño según su edad", aseguró Cabrera.
Cuestión de años
Antes de escandalizarse y pensar que Johnny Bravo equivale a Los Simpson , tome en cuenta la edad y el gusto del niño.
Cabrera explicó que es a partir de los siete años que los chicos se interesan en personajes más complejos. "Es una edad en la que el niño disfruta del sarcasmo y el humor negro. Todos vivimos estas etapas en algún momento de la infancia, solo que hoy los intervalos entre cada fase son más cortos".
"Para niños de cierta edad Mickey Mouse o Cantinflas ya no son chistosos pues están cansados de ese tipo de programas. Incluso Disney, que ha sido muy apegado al moralismo estadounidense, debió adecuarse a las nuevas tendencias", aseguró Maurel.
En esto también influyó el cambio en los adultos, en especial en aquellos que crecieron con Popeye y Pedro Picapiedra. "Todos eran personajes muy buenos pero que se golpeaban y fallaban hasta alcanzar un final feliz. Esto hace que muchos padres no se sintieran agredidos por los nuevos animados", dijo Maurel.
Y para ratificarlo, haga memoria de la cantidad de series animadas que están pensadas exclusivamente para mayores de edad: Los Simpson , South Park , Beavis and Butt-head , El rey de la colina , Padre de familia , El crítico ... Incluso, está al aire Locomotion, canal dedicado por entero a estos títulos. Pero ese es un tema aparte.
Sus perfiles
Los personajes animados tienen características claras según la edad del público al que se dirigen:
De 0 a 6 años: personajes con bordes redondos, en colores primarios, que no enseñan los dientes, sin picos, no pelean y siempre sonríen como Barney y los Telettubbies.
De 6 a 12 años: personajes de colores mezclados, con formas más rectas, picos, ojos triangulares, desproporcionados, que se pelean, enojan y sonríen por igual.