Jorge A. Bañales
Washington, 24 ago (EFE).- El anuncio de un método para la obtención de células madre humanas que no impide, aparentemente, el desarrollo del embrión, se recibió hoy en EEUU con escepticismo por los expertos, mientras que dirigentes religiosos lo rechazaron.
La firma Advanced Cell Technology, de Massachusetts, anunció el miércoles que había probado un método para la obtención de células madre -que tienen el potencial de desarrollarse para tejidos de diferentes órganos- sin destruir los embriones.
Muchos científicos creen que las células madre, tomadas de embriones, podrían usarse para el tratamiento de numerosas enfermedades.
En agosto de 2001, el presidente de EEUU, George W. Bush, prohibió el uso de fondos federales para la investigación de células madre, excepto para algunas decenas de cepas de esas células ya tomadas de clínicas de reproducción.
"Esta técnica no resuelve las graves preocupaciones éticas en torno al uso de embriones en la investigación", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Peter Watkins.
"Sin embargo, es alentador que los científicos hagan al menos algunos esfuerzos serios para apartarse de la investigación que involucra la destrucción de embriones", agregó.
El método, según explicó el director médico de ACT, Robert Lanza, consiste en la toma de una célula de un embrión y el uso de esa célula única para la producción de varias líneas de células madre.
Los investigadores de ACT usaron embriones de cuatro a ocho células, generados por fertilización in vitro en clínicas de reproducción asistida, y ya destinados a ser destruidos.
"El primer problema con el anuncio de ACT es que afirma que los embriones podrían vivir para implantarse en el útero, y desarrollarse", explicó a Efe el portavoz de la Sociedad Estadounidense para Medicina Reproductiva, Sean Tipton.
"Pero no afirma que los embriones hayan sobrevivido", agregó. "Y esto es lo que está por probarse todavía".
"El experimento mismo es gravemente antiético", dijo Richard Doerflinger, subdirector de Actividades Pro Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU.
"El experimento involucró el entibiamiento y manipulación de 16 embriones humanos congelados, que luego se desecharon", agregó.
Tadeusz Pacholczy, director del Centro Nacional Católico de Bioética, en Filadelfia, indicó por su parte que este anuncio "no representa avance ético alguno".
Para el predicador Jerry Falwell, prominente entre los cristianos conservadores de EEUU, el método anunciado por ACT "no pasa la prueba de corrección ética, bíblica o moral".
"Yo creo que la vida comienza en el instante de la concepción", dijo Falwell. "Por la misma razón me opongo al aborto y a la investigación de las células madre".
Ronald Green, director del Instituto de Etica del Colegio Darmouth (New Hampshire) dijo que "una de las objeciones éticas principales de quienes se oponen a la generación de células madres de embriones humanos es que todas las técnicas usadas hasta ahora han resultado en la destrucción del embrión".
"Esta técnica supera esa valla y puede desempeñar un papel crítico en el avance de la medicina regenerativa", agregó Green, también miembro de la Junta Asesora de Etica de la firma ACT.
Pero esa afirmación tiene sus matices, explicó a Efe el profesor de teología de la Universidad Católica de EEUU, Bill Mattison.
"En primer lugar, en este experimento los embriones fueron destruidos", dijo Mattison. "No está claro, asimismo, si las células tomadas de los embriones podrían haberse convertido ellas mismas en embriones".
La toma de una célula de un embrión no es asunto novedoso, y se ha usado durante décadas en las clínicas de fertilización asistida para determinar cuál de varios embriones está libre de defectos genéticos y se implantará en el útero para su desarrollo.
La Iglesia católica se opone a lo que llama la "instrumentalización de la vida", es decir, la decisión sobre vida o muerte de los embriones por su utilidad para fines particulares.
Asimismo, en etapas más avanzadas de la gestación, de forma habitual se toman células del feto para la detección de defectos genéticos, sin que ello perturbe el desarrollo de la criatura.
"Ya hay más de 300 trastornos de salud que se tratan con células madre tomadas de adultos. Y la Iglesia católica no tiene problema alguno con eso", dijo Mattison.
"Pero hasta ahora nadie ha probado que se pueda tratar una sola enfermedad con células madre tomadas de embriones", añadió. EFE
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