Bilbao, España. La policía española asestó hoy un nuevo golpe a ETA con la detención de 5 presuntos miembros del "comando Vizcaya", en una operación con la que el ministerio del Interior consideró desarticulado uno de los grupos más activos de la banda terrorista.
El titular de Interior, Jaime Mayor Oreja, confirmó que los detenidos formaban un comando "en su totalidad, con infraestructura y armas", y aseguró que pertenecen a la nueva generación que proviene de las juventudes del movimiento independentista vasco.
Se trata de Olatz Caminos Uribe, Asier Carrera Arenzana, Igor Martínez de Osaba Arregui e Iñigo Muerza Santos, presuntos miembros ETA, y Juan Alfredo Mengual Cabanes, del que se desconoce si está vinculado con la organización terrorista.
Durante la operación se registraron cinco pisos y la policía se incautó de 80 kilos de dinamita, dos pistolas, un subfusil, un revólver, cinco granadas anticarro, detonadores, placas falsas y diversa documentación.
Según Mayor Oreja, era un comando preparado para actuar en sustitución "del que fue desarticulado por su propia barbarie en el mes de agosto en una explosión", en referencia a los cuatro etarras muertos al explotar el coche cargado de explosivos en que viajaban.
"No tengo duda de que se trata del comando que estaba dispuesto a sustituir al comando anterior", recalcó el responsable de Interior, satisfecho por el segundo golpe a ETA en tres días tras la detención el pasado martes de 6 personas relacionadas con el "comando Madrid".
El "comando Vizcaya" ha sido mucho tiempo uno de los principales de la banda terrorista y ha logrado ser reconstituido por la organización hasta 10 veces, después de cada una de las numerosas operaciones policiales llevadas a cabo en su contra.
El atentado más reciente perpetrado en la provincia vasca de Vizcaya se produjo el pasado 4 de junio y en él fue asesinado Jesús María Pedrosa, concejal del Partido Popular (en el Gobierno).
El ministro explicó que uno de los detenidos hoy, Igor Martínez de Osaba Arregui, pudo participar en la llamada "caravana de la muerte", formada por varios vehículos cargados de explosivos interceptados en diciembre de 1999 cuando se dirigían a Madrid.
Durante la operación, realizada de madrugada, agentes de la Ertzaintza (policía regional vasca) tuvieron que realizar disparos al aire para evitar que un grupo de jóvenes agrediera a los miembros de la Policía Nacional que practicaron una de las detenciones.
Este nuevo golpe al terrorismo se produjo en un momento en el que ETA ha lanzado una de las ofensivas más sangrientas de su historia.
En lo que va de año, ha asesinado a 20 personas, que se suman a la lista de unas 800 víctimas mortales causadas por la actividad terrorista de la organización en las últimas tres décadas.
Hoy intentó aumentarla al colocar una bomba ante el domicilio de dos periodistas en San Sebastián (País Vasco), que no explotó porque falló el mecanismo y fue desactivada por los artificieros.
El artefacto había quedado preparado en el interior de una maceta colocada junto a la puerta del domicilio del matrimonio formado por los periodistas Aurora Intxausti, del diario El País, y Juan Palomo, de la cadena de televisión Antena 3, pero el detonador no funcionó.
El consejero vasco de Interior, Javier Balza, informó de que si hubiera funcionado la bomba, compuesta por dos kilos de explosivo y metralla, Intxausti, Palomo y su hijo, a quien se disponían a llevar a la guardería, habrían muerto.
Según el consejero, el hecho de que Palomo abriera la puerta "bruscamente" hizo que el mecanismo iniciador se desprendiera de la carga explosiva y detonara sin activar el explosivo de una bomba "muy sofisticada y potente", según expertos de la policía vasca.
El nombre de Aurora Intxausti, como el de otros profesionales de la información, ha aparecido en los últimos años en artículos de opinión publicados en medios informativos del entorno de ETA, en los que se acusaba de estar a sueldo del ministerio del Interior.
Poco después de este atentado frustrado, explotó en Vitoria una bomba incendiaria en una casa donde vive la ex mujer de un policía nacional, según el alcalde de la capital vasca, Alfonso Alonso.
La explosión no causó heridos, pero un niño tuvo que ser trasladado al hospital para ser atendido por inhalación de humos.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.