El restaurante que administró Humphrey Bogart en su clásica película Casablanca, el Rick's Cafe, reabrirá sus puertas para traer a la ciudad marroquí el romance de hace medio siglo.
Pero Bogart e Ingrid Bergman, cuyo Casablanca puso a la ciudad en los corazones de los románticos de todo el mundo, tendrían problemas en encontrar el lugar en la actualidad. La ciudad ha cambiado radicalmente desde que se filmó la película en 1942.
"Una pequeña parte del filme se hizo en Tánger, al norte de Marruecos, y el resto en Hollywood. Muchos extranjeros llegan aquí y dicen que quieren ver el restaurante administrado por Bogart (Rick) en la película, pero ese lugar no existe", manifestó Mohamed Abid Senhaji.
Senhaji, presidente de un grupo que promociona la ciudad, indicó que su organización proyecta abrir un bar con el mismo nombre y dar certificados a la gente que viene en peregrinaje de nostalgia.
Gran parte del ambiente marroquí que rodeó al sitio en la cinta sí reflejó a la Casablanca de la época, pero mucho ha desaparecido ya de la ciudad que es hoy el centro financiero del país, una pérdida que Senhaji lamenta.
Oficialmente, la ciudad con sus rascacielos, hoteles de lujo y 19 salas de cine, tiene ahora unos cuatro millones de habitantes, pero Senhaji afirmó que "yo creo que la cifra real debe ser de unos seis millones".
A pesar del hecho de que su símbolo más característico es la película, Casablanca tiene sus propias fechas en la historia. Llamada inicialmente Anfa por su puerto, pasó a llamarse Casablanca en el siglo XV bajo los invasores portugueses y españoles.
Fue testigo de los desembarcos aliados en 1942 después de que los alemanes bombardearon parte de la ciudad, la sede de los soldados de Estados Unidos.
En 1943, el presidente norteamericano Franklin Roosevelt, el primer ministro británico Winston Churchill y De Gaulle se reunieron en Casablanca para dar el ultimátum de la rendición incondicional de las potencias del eje Berlín-Roma-Tokio en medio de la Segunda Guerra Mundial.