Londres. Manfred Von Richthofen, el famoso Barón Rojo de la Primera Guerra Mundial, fue abatido por un soldado en tierra y no, como se pensaba hasta ahora, por un piloto canadiense, según un libro que se publicará esta semana en el Reino Unido.
Norman Franks, un especialista en la historia de la aviación y coautor del libro The Red Baron's Last Flight (El último vuelo del Barón Rojo), afirma que el responsable de la muerte del temido piloto alemán fue un soldado australiano, el sargento Cedric Popkin.
En abril de 1918, Von Richthofen, conocido como el Barón Rojo por el color escarlata con el que había pintado su triplano, salió en una misión de rutina sobre el río Somme, en Francia, donde comenzó a acosar a un piloto británico novicio que se refugió en territorio aliado.
Para proteger al británico, el piloto canadiense Roy Brown comenzó a perseguir al Barón Rojo hasta que se colocó tras su cola y abrió fuego, y después abandonó la operación.
Momentos más tarde vio cómo el triplano, que había virado tratando de escapar, se precipitaba a tierra y asumió que le había derribado, una versión compartida hasta ahora por los historiadores y que le valió una condecoración.
El material descubierto por Franks, no obstante, recoge las versiones de otros testigos, hasta ahora en manos de un entusiasta de la aviación de la década de los años 30, que pueden ser claves para explicar la muerte del piloto alemán.
Según los testigos, Von Richthoffen aún vivía más de un minuto después de su escaramuza con Brown, lo que hubiera sido imposible si el canadiense le hubiera alcanzado, dado que su herida le mató en pocos segundos.
Otra carta escrita por un testigo indica que tras la escaramuza, el piloto volvía con rumbo firme a las líneas alemanas cuando su aparato sufrió una sacudida vertical, en un movimiento consistente con un disparo que hubiera provenido de su derecha.