
Desde que el saxofonista Luis Nubiola se bajó del escenario del Jazz Café-con las notas de su primer disco aún frescas- ya iba con ganas de volverse a subir. Pasaron 36 noches desde entonces, pero ni una más.
Este músico local de origen cubano (Holguín, 1974), repetirá esta noche la experiencia de presentar en vivo el material de su debut discográfico, Nubiola , un trabajo lanzado en diciembre y que recoge siete composiciones originales.
El gusto no se lo dará solo. Para la cita de dos horas, Nubiola contará con algunos de sus aliados musicales, como Ervin Granera (guitarra), Álvaro Matus (guitarra), Michele Carbonell (percusión), Gilberto Jarquín (batería) y Luis Alonso Naranjo (piano).
Tampoco faltarán los socios habituales de su ride : Walter Flores (piano), Nelson Segura (bajo) y Raúl Díaz (batería).
Con todo ellos, el músico convertirá la intimidad de su primer trabajo de estudio en una apuesta colectiva en directo, entre amigos, como se hacen las cosas en el jazz.
"A diferencia del otro concierto, empezaré con dos números costarricenses: Pampa , de Jesús Bonilla, y Esto es imposible , de Ray Tico. Así honro al país que me abrió las puertas", dice Nubiola, quien hará el debido traspaso de los temas a la versión instrumental jazzeada .
El músico se muestra satisfecho con la acogida que ha tenido su material, a la venta en todas las tiendas Vértigo y Esperanto.
"Estoy contento. Después de este concierto voy a empezar a promover el disco a nivel internacional, pues mi idea es internacionalizarme lo más posible, pero con mi base en Costa Rica", precisó. Los planes no interfieren con las actividades escénicas del músico, uno de los fundadores de Chocolate.
Sabor saxo. Pese a ser una creación "a la tica", Nubiola encaja en los términos del latin jazz , especialmente en los del jazz cubano. Con cuatro años de vivir en Costa Rica (pero el resto en Cuba), fue precisamente en nuestro país que el saxofonista descubrió y materializó su veta como compositor.
"Tocar el saxo es una de las pocas cosas que sé hacer", dice, mezcla de ironía y resignación. "Empecé a componer acá , en Costa Rica, aunque siempre con la influencia del jazz afrocubano, que es esa rica mezcla de todas las culturas que han influido en nuestros países".
Durante la presentación, Nubiola espera preservar "ambiente emocional" del disco, el cual fue grabado en una madrugada -a mediados del año pasado- en el estudio ADD Producciones.
"Casi todos los discos de jazz se graban así. Por este tipo de música, es como una conversación entre amigos, tú sabes, el jazz.. . tuvimos que grabarlo en una sola sesión", confiesa el saxofonista.