París, 6 sep (EFE).- Los 700 aspirantes a los premios literarios del otoño francés van tomando posiciones como es tradicional en el mundo editorial, donde ahora dominan la última novela de Amélie Nothomb, "Antéchrista", y "Windows on the World", de Frédéric Beigbeder, sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Tan torturada como la célebre Amélie de "Estupor y temblores" (1999), víctima de acoso en su trabajo, la protagonista de "Antéchrista", Blanche, es acosada esta vez por la primera y única amiga que ha conseguido tener, quien se instala en su casa y le roba el amor de sus padres.
A Nothomb le pisa los talones en las listas de ventas Beigbeder, uno de los autores más comentados en Francia desde finales del verano, y que, según el influyente crítico y escritor Phillipe Sollers, tiene ya ganado el Goncourt, el más cotizado galardón nacional, que el próximo 3 de noviembre cumple 100 años.
En "Windows on the World", este escritor francés de abuela estadounidense reconstruye las últimas horas de un padre de familia y de sus dos hijos, que desayunaban en el restaurante de las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.
No menos triste, aunque en cierta forma optimista, "Oscar et la Dame rose", de Eric-Emmanuel Schmitt, ha conquistado ya también a un buen número de lectores franceses, con la historia de un niño enfermo de cáncer, que se sabe condenado y escribe un diario de despedida en el que incluye sus conversaciones con Dios.
Otra tragedia personal, dominada por una intensa actividad sobrenatural que ya apasionó a millones de estadounidenses, "La Nostalgia del Angel", parece seguir el mismo camino en Francia.
Su autora, Alice Sebold, narra el ir y venir, entre el Cielo y la Tierra, de una joven de 18 años violada y asesinada, convertida en un ángel que intenta acompañar a sus seres queridos y ayudarles a sobrevivir a su tragedia.
El rápido éxito de esta novela refleja la gran inquietud del mercado editorial francés, que el año pasado vio desbaratados sus planes por la contundente presencia de autores extranjeros como Philip Roth y Jonath Franzen, traducidos tras haber triunfado ampliamente en sus respectivos países.
De hecho, sólo 455 novelas de las 691 que se publicarán en Francia en la vuelta al trabajo, tras la pausa estival, y hasta finales de octubre, son francesas.
Más allá de la ficción, sigue triunfando en las librerías francesas desde antes del verano "Guérir le stress", del doctor francés David Servan-Schreiber, recientemente instalado en Francia tras haber ejercido en centros punteros de EEUU durante varios años.
Sus métodos, a veces muy simples, para resolver graves problemas de estrés y depresión o, simplemente, para vivir mejor, sin drogas ni medicamentos, se mantiene en primera línea de preferencias.
Meses después de que los medios se hicieran eco de su publicación y también de la prohibición temporal de que fue objeto, le sigue muy de cerca el libro de la juez Eva Joly "Est-ce dans ce monde-la que nous voulons vivre?", donde denuncia el acoso y las amenazas de que fue objeto en su investigación del escándalo de corrupción de Elf.
"Victime des autres, bourreau de soi-meme", de Guy Corneau, y una biografía de "Francoise Giroud. Une ambition francaise", escrita por la periodista Christine Ockrent, ocupan también posiciones envidiables en las librerías francesas desde hace meses. EFE
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