Dicha organización, liderara por Timothy Scott, decidió interceder a favor de decenas de hombres recientemente despedidos sin derechos laborales de compañías como Estiba S.A. y Carga y Descarga (CADESA).
Se trata de empleados con hasta 22 años de experiencia en los muelles y para quienes la situación se complicó porque, como dijo Gerardo Gaitán -un afectado- "ahora quieren dar la mitad del salario y nada de prestaciones".
Tales reclamos llevaron antenoche a STPFL a paralizar Moín en momentos en se encontraban atracados dos barcos bananeros, lo cual, generó pérdidas estimadas en ¢7 millones, según cálculos de autoridades locales.
La organización gremial se opone a una serie de cambios en los métodos laborales que vienen aplicando desde hace más de 20 años en los muelles, en los que hasta ahora, la carga y descarga de banano era hecha por dos cuadrillas de 16 hombres cada una.
"Eliminaron una cuadrilla y entonces nos obligan a trabajar más duro por menos salario. Eso también implica que muchos compañeros no recibirán su pago porque quedan fuera", comentó Oscar Morales, quien se gana la vida bajando y subiendo cajas de banano en las grandes embarcaciones desde hace 40 años.
Al respecto, el secretario adjunto de STPFL, Rafael Ramírez, se mostró cauto sobre las acciones que adoptarán en los próximos días, pero no descartó que resuelvan una suspensión de labores por tiempo indefinido en los muelles.
Los sindicalistas tienen prevista para hoy, a las 10 a.m., una reunión con directores de ESTIBA y CADESA, encuentro durante el cual insistirán en el pago de los derechos labores de cientos de despedidos.
De no prosperar la negociación, pondrían en práctica, a partir del lunes, medidas de presión entre las cuales se mantiene la opción de huelga por tiempo indefinido.