
Quitarse las arrugas con Botox puede salir muy caro, ya que la popularidad del tratamiento ha dado lugar a un mercado negro de peligrosas sustancias que imitan a la verdadera y que ponen en riesgo la salud de los usuarios de ese producto.
La toxina botulínica es una sustancia que las autoridades de los Estados Unidos aprobaron hace más de dos años para uso cosmético. La sustancia actúa en cantidades muy diluidas para bloquear los impulsos nerviosos que causan las contracciones y que a su vez dan lugar a las arrugas en el cuerpo.
Dicho de otra manera, una inyección de Botox "plancha" el rostro con tal eficacia que miles de estadounidenses se han hecho adeptos a ese producto.
Aunque se había empleado desde hacía tiempo para otros fines -tratamiento de la parálisis cerebral o los espasmos musculares, entre otros- su reciente uso cosmético ha dado lugar a un gran negocio y, ahora, a un mercado negro poco escrupuloso.
Ese mercado ilegal comenzó a ser noticia, hace unas semanas, a partir de un caso en Florida que dejó a cuatro personas en el hospital y que las autoridades continúan investigando.
Los cuatro enfermos, entre ellos la persona que inyectó el producto y su novia, están en condición crítica y prácticamente paralizados con la toxina del botulismo, una de las más peligrosas que existe actualmente.
Aunque todavía no está claro lo ocurrido, ya que ninguno está en condiciones de hablar, los investigadores sospechan que utilizaron un producto no autorizado para consumo humano fabricado por una compañía de Arizona.
El presidente de la Asociación de Cirugía Plástica de los Estados Unidos, Peter Fodor, señaló que los especialistas reciben con frecuencia publicidad sobre productos más baratos que imitan a la marca Botox.
"Ningún doctor con credenciales usaría un producto que no ha sido aprobado", señaló Fodor, quien cree que muchos pacientes caen en publicidad engañosa.
El doctor señaló que la mitad de sus pacientes son personas que quedaron descontentas con un trabajo anterior, debido a que les administraron un producto de dudoso origen. "Lloran sobre el error de no haber chequeado sobre las credenciales de los médicos", agregó el especialista.
Sobre el tema, la Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos alertó, el año pasado, sobre cargamentos procedentes de todo el mundo con sustancias que imitan a la original.