
El desarrollo científico y la tecnología de producción se han puesto del lado de quienes sufren porque en sus casas hace mucho calor o el ruido es inmanejable.
Se trata de los aislantes acústicos y térmicos, que pese a estar presentes por años en el mercado nacional, aún hay personas que desconocen su utilidad.
A pesar de que en un inicio se utilizaban materiales como la fibra de vidrio, con el pasar del tiempo, existen productos elaborados con poliuretano, la fibra mineral, las membranas de espuma de polietileno y las placas y aislantes a base de vinilo.
Definir la utilidad. No importa si usted está por iniciar la construcción de su casa o su plan es realizar una remodelación. En ambos casos, se puede instalar un aislante, ya sea de calor o ruido. Lo importante, es tener claro con qué propósito se va a utilizar y las condiciones internas y externas de la vivienda.
Para Gilbert Céspedes, director de proyectos de Euro Aislantes de Costa Rica, es recomendable valorar el problema que se quiere solucionar en cada caso. No es lo mismo, instalar un producto aislante para una residencia en Guanacaste que en una del Valle Central; o en una casa al lado de una discoteca que en un condominio, aclaró.
No se requiere de ninguna destreza especial para instalarlo, pero en algunos casos sí de una maquinaria. La mayoría pueden aplicarse o colocarse en cualquier material (gypsum, fibrolit, cemento, paredes prefabricadas, láminas de zinc, entre otros), lo único es realizar la consulta donde se compra el aislante.
Si se utiliza un material como el poliuretano que funciona para contrarrestar el calor, sólo es necesario rociar la mezcla con un equipo especial por las paredes, debajo o encima de las láminas de zinc. En este último caso, es necesario aplicar una capa de pintura especial para que los rayos ultravioletas no dañen el producto, generalmente una semana después.
También existe lo que se conoce como aislante térmico reflexivo, cuya función es reflejar hasta en un 97 por ciento la radiación solar. Este producto consiste en una membrana de espuma de polietileno cubierta con aluminio puro, por uno o ambos lados.
Este aislante refleja los rayos del sol en los meses calientes, pero conserva el calor interior y ayuda a eliminar el paso del frío en el invierno al interior de la vivienda, asegura Jorge Eduardo Alvarado, jefe del Departamento Técnico de Productos de Espuma (Prodex).
Y es que la radiación aporta el 80 por ciento del calor en una vivienda. Por tal motivo, Alvarado asegura que debe darse mantenimiento a los techos al menos cada cinco años. Este puede ser el momento preciso de instalar los aislantes o realizar mejoras.
Doble propósito De igual manera, en el mercado se usa la fibra mineral -en sustitución de la fibra de vidrio-ya que es amigable con el ambiente. Este producto cumple una doble función: como aislante térmico y acústico, y se puede comprar en paneles o en una manta arrollada con diferentes espesores.
En el país se comercializan materiales que funcionan además como esponjas para absorber el ruido. Tal es el caso de las placas fonoabsorbentes que se instalan en paredes o techos. Algunas de ellas están compuestas de poliuretano poliéster, lo que reduce el eco y atenúan el nivel sonoro en beneficio de la salud de los ocupantes.
Al respecto, el ingeniero Rodrigo Urrutia de Sonoflex manifestó: aunque en el extranjero los aislantes son indispensables en las construcciones para mejor el ambiente interno, en el país debe educarse sobre la necesidad de tener una mayor comodidad acústica y térmica en los hogares y en consecuencia una mejor calidad de vida.
Urrutia se encuentra en el país para impartir una charla sobre el tema, con motivo de la Expoconstrucción 2005.