
México. EFE La moldeable plastilina es el elemento escogido por una asociación cultural mexicana para sumergir a los niños en el mundo de la animación cinematográfica.
“Ellos deciden en grupo la historia, hacen el storyboard y modelan personajes, escenarios y utilería”, dijo Liset Cotera, presidenta de la agrupación cultural La Matatena que ofrece desde el 2000, talleres infantiles de animación.
En los talleres, los niños han producido 56 cortometrajes, la mayoría con plastilina, pero algunos también utilizan la técnica de cut-out o de dibujos recortados.
Los temas de las producciones varían en función de la edad de los jóvenes talentos, que va de los 6 a los 13 años, pero los nuevos “enfants terribles” del cine se decantan por monstruos y fantasmas, viajes interplanetarios y ecología.
Talento. Algunos de ellos han sido premiados en certámenes internacionales de cine para niñoshecho por niños, como es el caso del festival Kids for Kids , que se celebra en la isla mediterránea de Chipre desde el año 2001.
En todas las ediciones del certamen chipriota ha habido un cortometraje mexicano galardonado, concretamente los trabajos Monstruo lunar , Fútbol primitivo, Por qué las vacas no vuelan, El gato valiente y Descubrimiento.
La técnica con plastilina es una de las muchas que se emplean en el mundo de la animación y tiene uno de sus máximos exponentes en los largometrajes de Wallace & Gromit, un peculiar dúo formado por perro y dueño salido de la factoría británica Aardman Animations.
Después de dar forma a sus mundos de plastilina, los “jóvenes cineastas” se encargan ellos mismos de grabar cuadro por cuadro la historia que han imaginado.
El curso culmina con el estreno no comercial en pantalla grande del cortometraje realizado.
Además de esta modalidad de temática libre, los más pequeños también figuran al cargo de los trabajos de animación de la serie Derechos del Corazón , sobre los derechos fundamentales de la infancia.
Cooperación. El proyecto lo realizan niños de la calle que se encuentran en proceso de reintegración familiar y cuenta con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) de México.
“El cine para niños se relaciona habitualmente con la animación y con Disney y Dreamworks , pero hay otro cine que habla desde sus emociones”, resalta Liset Cotera presidenta de organización.