La escena no puede resultar más caótica: niños que corren por toda la casa, escupen la comida durante la cena, patean a sus hermanos, cachetean a su madre y le dicen improperios a su papá. Los alaridos, las lágrimas y las quejas son la constante. ¡Auxilio!... ¿Quién podría ayudarlos?...
Una llamada al cuartel de las Niñeras S.O.S (Nanny 911 , en inglés), parece ser la única alternativa, pues estas mujeres, ataviadas con una capa roja y con un maletín lleno de sorpresas, saben muy bien cómo socorrer a las familias desesperadas.
Y aunque estas modernas Mary Poppins son parte del elenco de un famosísimo reality show que se transmite por el canal de cable Discovery Home and Health, sus consejos y enseñanzas son claves para aplicar en la vida cotidiana.
En realidad el programa (que se transmite los domingos a las 11 a.m., 6 p.m. y las 11 p.m., así como varias veces entre semana) siempre comienza de la misma manera. Con más de 25 años de experiencia en crianza infantil, la niñera estrella Lilliam muestra un video a sus “pupilas”, otras tres profesionales especializadas en disciplinar a los niños de manera efectiva, sin gritos ni golpes. En el video se observan los problemas de una familia estadounidense en conflicto, así como las constantes rabietas de los niños y la forma errónea en que los padres intentan poner orden.
Luego de analizar la situación, la experimentada niñera, una abuela encantadora, asigna a la institutriz que mejor podría ajustarse a las necesidades de esa familia.
La misión de transformar a esos tremendos diablillos en dulces angelitos la asumen con decisión las niñeras inglesas: Deborah Carroll (20 años de experiencia, creativa y enérgica), Stella Reid (quien considera que los niños necesitan toneladas de amor y disciplina) e Yvonne Finnerty (la que, al parecer, es la más carismática de todas).
La nana elegida tiene apenas una semana para llegar al hogar, ganarse la confianza de todos los miembros y diseñar una estrategia que les permita a los padres y a los hijos comunicarse de manera adecuada y eliminar los comportamientos inapropiados. Mientras ella hace sus anotaciones y analiza la situación, las cámaras de televisión registran todo el proceso.
La tarea no es nada sencilla para estas mujeres, pues para modificar el comportamiento de los niños, lo primero que deben hacer es cambiar el de los padres.
Así es. Por lo general, las malas actitudes se originan en los adultos, en la forma en que ellos se relacionan con sus hijos o entre ellos mismos. Aceptar esto resulta muchas veces chocante para los papás o mamás, que terminan discutiendo con las niñeras.
Con la idea de ayudarles a asumir esa realidad, las institutrices trabajan muy de cerca con los adultos para que aprendan a enfrentar los problemas por medio de una disciplina firme pero afectuosa, y estableciendo reglas claras. Según ellas, el sistema de recompensa o castigo, en el buen sentido de la palabra, es fundamental si la meta es conseguir la paz en la casa.
De acuerdo con estas mujeres, entre los errores más frecuentes que cometen los padres a la hora de educar a sus hijos es creerse los mejores amigos de estos. “Los niños no necesitan más amiguitos, ellos requieren papás que les digan cuál es el camino correcto… Si no se lo indican y no hay consecuencias sobre el mal comportamiento, ellos concluyen que no hay ninguna razón para detener sus travesuras”, indicó la niñera Deb a la revista La Tercera .
Dada la vasta experiencia que han desarrollado a lo largo de estos años, las institutrices de este programa han impartido charlas en distintos países e incluso publicaron un libro donde se ofrecen tips para padres angustiados.
Entre los consejos de oro de las Niñeras S.O.S. se encuentran: sea consistente, no haga promesas que no pueda cumplir, escuche a sus hijos, sea coherente con lo que dice, trabaje en equipo con su pareja, establezca una rutina y cúmplala, recuerde que el respeto es un camino de ida y vuelta, que los buenos modales son universales, que los estímulos positivos son más efectivos que los negativos y que toda acción debe tener una consecuencia.
¡Aplique este conjunto de normas con sus hijos! Al menos en el programa, los resultados son maravillosos…