Durante 27 años, Lara Ríos ha jugado con la fantasía de niños y jóvenes desde las páginas de sus 11 libros. Y ahora en las librerías nacionales ya está su nueva obra: La música de Paul .
No obstante, ella misma confiesa que esa pequeña novela será su última aventura dentro de la literatura infantil y juvenil.
Satisfecha por su labor y honrada porque ha vendido 300.000 ejemplares de sus libros, Lara Ríos seudónimo que utiliza, desde 1975, Marilyn Echeverría Zurcher de Sauter asegura que La música de Paul cierra su paso por esa literatura y ahora, poco a poco, se dedica a escribir su autobiografía.
"Tengo 11 libros y 11 nietos. Ya es suficiente, ya estamos empatados. Todavía hay esperanzas si mis hijos me dan un nuevo nieto", cuenta entre risas, sobre todo al imaginarse la cara de sus hijos ante tal idea.
Escribiendo su autobiografía, esa mujer de 68 años hace un repaso por su vida, descansa al volver a su niñez y se acuerda de cada cosa que prefiere no comentar.
Padece del síndrome de Tourette, un trastorno neurológico que le afecta las cuerdas vocales y la obliga a tomar muchos medicamentos. Aun así, ella es una mujer muy positiva y lo que la tiene más triste es que no ha podido volver a contar sus cuentos, historias y anécdotas en las escuelas y colegios del país porque con frecuencia pierde la voz.
Eso sí, Lara Ríos será un nombre difícil de olvidar en nuestra literatura infantil. ¿Por qué? Obras como Cuentos de mi alcancía , Pantalones cortos y Pantalones largos han sido muy leídas en Costa Rica, su novela Mo figura en la lista de honor del International Board on Books for Young People (IBBY). Y también por que ella se ha constituido en una referencia en literatura infantil costarricense. Prueba de ello es que el taller llamado "Libros: alas de la Creatividad" y un festival que realiza la librería Universal llevan su nombre.
Su cierre, su vida
Fantasía, vivencias reales e investigación: esos son los materiales que ha usado Lara Ríos para tejer sus libros. Pantalones cortos , por ejemplo, está basado en la vida de su segundo hijo, niño hiperactivo que cosechó una serie de recados del colegio; eso sí, aclara, "casi todo es cierto".
La música de Paul su obra más reciente es un canto solidario. "Quise hacer un himno a la solidaridad de niños y viejos. Es una solidaridad que encontramos muy poco en los libros y me preocupaba, será porque ya llegué a adulta mayor".
En esa historia hay dos personas muy solas que se consuelan mutuamente, una tortuga inteligentísima que hace vivir a un niño interesantes aventuras y hasta un perro que habla. Esta pequeña novela la publicó Farben- Grupo Editorial Norma.
Todas sus historias, Lara Ríos las escribió en medio de sus obligaciones de mamá, esposa y mujer muy activa que ha vendido lasaña y ravioles, ha hecho caridad, ha llevado clases de todo tipo, ha pintado y hasta hecho muebles.
La historia
¿Cómo empezó a escribir? Sus anécdotas con la literatura empiezan desde niña, cuando escribió un poema y su papá le metió tanto miedo que ella mejor lo escondió y por años no escribió. Y es que su padre le dijo que le exigirían mucho por ser nieta de Aquileo J. Echeverría.
Volvió a escribir después de casarse como terapia. Quería tranquilizarse porque, por algún tiempo, iba a poder embarazarse. Escribió Cuentos de mi alcancía , pero el libro fue rechazado por la Editorial Costa Rica.
Después en los años 70, un hijo suyo le llevó el poemario Algodón de azúcar a Joaquín Gutiérrez diciéndole que era de una amiga suya. A Gutiérrez le gustaron y pidió hablar con "la amiga", mas llegó Marilyn de Sauter. El escritor le recomendó concursar en el Premio Carmen Lyra: ella ganó con el seudónimo de Lara Ríos. Fue en 1975.
Después vinieron muchos libros: Cuentos de mi alcancía , Pantalones cortos , Pantalones largos , Mo y Verano de colores ... hasta completar once.
La autodidacta cree que ha logrado comunicarse con los más jóvenes porque tiene alma de niña y porque ellos necesitan llenarse con imaginación. "Hay que darles cuentos lúdicos para desarrollarles la imaginación", dice con gran convicción.
¿Cómo fue ella de pequeña? Fue enfermiza, todo lo preguntaba "metí a mamá en cada lío" y le encantaba leer y contar cuentos.
"En quinto grado, recibía clases de costura con doña Charito y uno levantaba la mano y contaba un cuento. A mí eso me encantaba, una vez me inventé uno y una compañera dijo que yo lo había inventado. Me sentí tan mal que me puse a llorar. Decidí que a mí no me iban a fregar, me aprendí uno de memoria y lo conté perfecto", recuerda esa escritora.
Esa anécdota muestra su tenacidad y carácter fuerte, típicos, dice, de una Aries. Asimismo, es una mujer directa que le gusta hablar con la verdad.
Se considera una persona que ha cumplido todos sus ideales. Quiso escribir, lo hizo; quiso un vivero, lo tuvo; y quiso ayudar en un hogar infantil, también lo hizo. "Me gusta mucho ayudar, pero ahora para ayudar primero tengo que estar bien yo".
A pesar del cansancio que le producen las medicinas y las molestias de su enfermedad, Marilyn Echeverría de Sauter es incansable: firma libros, da conferencias y cuenta sus propias historias por horas.
Y es que a punta de palabras, Lara Ríos será niña por siempre.