Las autoridades policiales del condado estadounidense de Santa Barbara negaron que el cantante Michael Jackson sufriera malos tratos durante su breve detención, en noviembre, debido a una acusación de abuso de menores.
Jackson, en una entrevista televisiva que se emitió el domingo pasado, aseguró que había sufrido malos tratos por parte de los agentes policiales.
El cantante, de 45 años, afirmó que, tras entregarse a las autoridades, los agentes policiales le dislocaron uno de sus hombros al tratarle con rudeza, y se le hincharon las muñecas al apretarle las esposas en exceso.
Jackson añadió en la entrevista, emitida por la cadena de televisión CBS, que fue detenido brevemente en una celda manchada con excrementos humanos.
Según el cantante, todo el proceso de detención se realizó para denigrarle y tratar de quitarle su orgullo.
Imágenes contrarias
Sin embargo, el departamento de policía del condado negó esas acusaciones y aseguró, en un comunicado, que Jackson fue tratado "con cortesía y profesionalismo".
Además, afirma que tanto el abogado de Jackson, Mark Geragos, como los responsables de la seguridad personal del cantante "agradecieron al departamento de policía por el nivel de cooperación y profesionalismo mostrados".
Jackson mostró en la entrevista una fotografía en la que se veía su brazo derecho amoratado e hinchado, pero las imágenes de archivo delatan que, cuando dejó las dependencias policiales, Jackson levantaba su brazo derecho supuestamente dislocado para saludar a las cámaras haciendo el signo de paz.
Jackson fue arrestado el 20 de noviembre y semanas después fue acusado de siete cargos de "conducta lasciva" con un niño menor de 14 años y dos cargos de "haber administrado un tóxico".
El cantante está en libertad bajo una fianza de $3 millones, a la espera de una primera comparecencia, prevista para enero.
La entrevista con el periodista Ed Bradley se llevó a cabo en la noche de Navidad.
Siempre polémico
Cuando el entrevistador preguntó a Jackson si cree que está bien dormir con niños, teniendo en cuenta las acusaciones que se le han formulado, el artista respondió: "Por supuesto".
"Si se trata de un pederasta, de un Jack el Destripador, de un asesino, claro que no es una buena idea. Pero yo no soy nada de eso: antes de dañar a un niño me cortaría las venas", añadió.
Jackson agregó que jamás volverá a vivir en su residencia de Neverland, en California, que "ya no es un hogar" después de que un fuerte contingente policial allanó el lugar en busca de pruebas.